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martes, 10 de septiembre de 2013

17° CAPITULO CAZADORA

Por fin, despues de mucho iempo, respiré hondo sentandome en el asiento del tren, rumbo a Suiza.
Mi hermano me habia sorprendido mandandome un billete para pasar la primera semana de navidades con él, en su apartamento de soltero.
Nunca me hubiera imaginado que haría eso.
Nuestra relacion se basaba en: cuanto más lejos el uno del otro, mejor.
Creo que era porque al mirarnos, la muerte de nuestros padres nos venia a la mente, o incluso eso empeoró nuestra relacion más de lo que estaba.
Los dos habiamos decidido vivir una vida por separado, nuevas vidas, a kilometros de distancia, con, de vez en cuando, una carta asegurando que todo iba bien.
A pesar de todo ello, me alegraba ir a ver a mi hermano, en el fondo era mi hermano, y además, también era una forma de alejarme del mundo de cazadores y lobos que estaba viviendo en el South-Hall.
Quizá, después de esta semana todo iria mejor, nuestra relacion seria más fuerte y de una vez por todas nos comportariamos como la familia que eramos, o mitad de la familia, mejor dicho.
El tren arrancó. Habia pasado toda la noche en un ferry desde Gran Bretaña a Francia para coger un tren directo a Suiza dónde me esperaba mi hermano.
Estaba cansada, y llegaria a altas horas de la noche pero el pensamiento de qué podria pasar con él no me dejaba dormir, o incluso descansar.
En estos momentos pensaba en ese dia, el maldito dia.
Mi hermano fue quien me comunicó que mis padres habian muerto y me daba miedo que, al mirarle a la cara sus palabras del pasado vinieran de nuevo a mi.
En vez de sus palabras, en ese momento, pensé en ese dia.
"Como siempre me habia levantado 15 minutos más tarde y mi madre me gritaba lo irresposable que era y que iba a hacer llegar tarde a ella y a mi padre al trabajo.
Hoy mi hermano habia madrugado para ir a la universidad y el que mi padre desayunara con mi madre y conmigo me sorprendió.
Siempre salian mi hermano y él juntos porque entraban más pronto que nosotras.
Mamá estaba de buen humor y nos hizo huevos revueltos y tostadas.
La cocina entera estaba inundada de olor a café y de la voz de mi madre cantando.
Era raro ver a mi madre de buen humor últimamente.
Hacia un tiempo que se comportaba de forma diferente, callada y distante. Pero hoy era como si todo fuera como antes.
Esa vez papá nos llevó en su coche. En la radio pusieron a Barry White el cantante favorito de mi madre.
El volumen estaba tan alto que los cristales temblaban y ambos estaban bailando de esa forma tan ridicula que pensé que solo lo podian hacer mis padres.
Yo les gritaba riendo que dejaran de bailar, que los coches nos estaban mirando, pero ellos cantaban mas fuerte y bailaban incluso peor.
Al final acababa yo bailando con ellos riendome a más no poder sin importarme que si mi padre soltaba el volante nos podríamos chocar, cosa que ocurriría después de que yo bajara del coche.
En medio de la segunda hora de clase la directora me llamó a su despacho.Pensé que podrian haber descubierto que el incendio del dia anterior del lavabo de chicas habiamos sido unas amigas y yo para saltarnos las ultimas horas de clase.
Pero no fue así.
Me anunció que mi hermano me esperaba para irme a casa.
Mirar a mi hermano me dijo que algo iba mal. Aparentaba haber envejecido 20 años en unas horas. Sus ojos estaban rojos y la frente con millones de arrugas imposibles para un chico tan joven como él.
Al verle supe que algo iba mal, algo dentro de mi me lo dijo.
Llegamos a casa y todo estaba patas arriba con un monton de gente, vecinos, familia, amigos. Mi hermano me llevo a la habitacion de mis padres y al entrar por la puerta vi un ramo de claveles sobre la almohada de mi madre y supe entonces que algo les habia pasado.
Nunca habia tenido una relacion abierta con mi hermano y pense que no sabia como decirmelo asi que su silencio lo confirmó, confirmó que mis padres habian muerto.
Cai al suelo junto a la puerta.
En algun momento él se fue y me dejo sola.
Nose cuanto tiempo estuve alli, recordando ese dia, segundo a segundo
Recordaba el estar tirada en el suelo sin llorar, cerrando los ojos con fuerza deseando poder volver a estar sentada en ese coche antes de llegar al colegio.Lo que pasó despues fue como una nube borrosa.
Pasaba los dias en mi cuarto encerrada. No terminé el colegio.
Mi hermano se quedó conmigo. Al principio llamaba a la puerta durante horas, me dejaba comida en la puerta que apenas tocaba, hasta que al final se rindió.
Yo no tenia ganas  de llorar, de comer, de salir.
Solo queria estar sola, en la oscuridad.Creo que me volvi un poco loca en ese tiempo.
Perdí a mis amigos, perdí mi vida... Me fui apagando
La gente fue olvidandose de nosotros. De vez en cuando algun vecino traia algun pastel o algo asi.
Paso un tiempo hasta que decidí salir de mi cuarto y para entonces mi hermano y yo eramos como extraños.A él le habia afectado tanto como a mi, mas que afectar, no terminamos de asimilarlo, no termino de asimilarlo.El llevaba un tiempo yendo al psicologo y se sorprendió cuando le dije que queria ir.
Queria recuperar mi vida, recuperarme a mi misma. Queria ser la chica de antes.
Fui un tiempo y llegamos a la conclusion que un sitio nuevo era una buena idea para empezar de cero, o mas bien porque mi hermano y yo ya no podiamos estar juntos.
Asi que me envió al South-Hall a empezar una nueva vida.
¿Querria cambiar la muerte de mis padres? ¿Tengo que perder el tiempo pensando en algo que no va o ocurrir? Cada noche rezaba por volver a sentir el cuero de ese coche, el olor de la colonia de mi madre, su risa cuando mi padre la hacia reir...Pero no puedo, asi que cerraba los ojos y me dormia"
El tren dio una sacudida despertandome.
  - "Ginebra gare. Destination finale"-dijo un altavoz.
Estabamos entrando en el andén abarrotado de gente.
Me estiré en el asiento respirando hondo.
Todos los pasajeros se levantaron y se fueron.
Una azafata se acercó y me pregunto en frances si necesitaba ayuda.
  - non, merci-contesté avergonzada.
Cogí mi maleta del compartimento.
Al salir por la puerta el aire frio me heló por dentro.
Mi hermano era el único que quedaba en el andén.
Se acercó con un ramo de flores.
  - bienvenida.
Solté mi maleta y corrí a abrazarle.

 
 - te has cortado el pelo- dije intentando enrollar los espaguetis en el tenedor
 Me sacaba casi una cabeza y en apenas 4 meses habia cambiado mucho.
Se habia dejado barba y..
  - ¿que te ha pasado en la nariz?-pregunté interrumpiendole.
 -una pelea
 Me miró sonriendo. No iba a decir más.
Estuve mirandole sin que se diera cuenta.
Tenia la nariz ligeramente torcida en el tabique.
No me diria nada asi que decidí cambiar de tema.
  - ¿Qué tal la uni?
 Se encogió de hombros masticando una albondiga.
Antes de meterme en una situación incómoda decidi irme a mi cuarto.
Apenas era una habitación con una cama y una mesilla.
Scott me habia dicho que era un pequeño trastero que habia reformado para que pudiera tener un cuarto para mi sola.
La casa era sumamente pequeña aunque perfecta para una sola persona.
Vivía en un primer piso en un pequeño edificio de tres plantas que no tenia ascensor.
La casa tenia una pequeña cocina en la que cabia sólo una persona. Una barra donde comiamos y un sofá delante de una televisión.
Su cuarto era apenas más grande que la mia, pero con cama de matrimonio y por supuesto un solo baño que teniamos que compartir.
Scott me habia dicho que lo bueno de esa casa eran las vistas desde la pequeña terraza, aunque no podia ver nada porque era de noche.
En el viaje en coche desde la ciudad a penas habia podido ver la ciudad.
Al cabo de diez minutos escuché la puerta de su habitación cerrarse.
Esperé unos minutos a salir a la terraza.
A pesar de que me habia abrigado con un abrigo, gorro y guantes, seguia sintiendo un frio horroroso.
Me asomé por la terraza y calculé la distancia que podia haber ¿3 metros? ¿4 quizá?
Me senté sobre la barandilla y poco a poco me colgué agarrandome con fuerza al hierro para acortar la distancia al suelo.
Caí con las piernas flexionadas sin ningún problema.
Me abroché el abrigo y metí las manos en los bolsillos encaminandome calle arriba.
La calle era estrecha y apenas iluminada.
Todos los edificios eran pisos de ladrillo feo.
Al parecer mi hermano habia escogido el barrio más barato, de eso estaba segura.
Escuché unos pasos en la acera de enfrente.
Vi una sombra apoyada sobre la pared del edificio de enfrentre fumando un cigarrillo.
¿me habria visto saltar por el balcón?
Le eché una última ojeada y seguí andando.
En apenas unos segundos empezó a nevar.
El suelo estaba congelado y cada vez se hacia más imposible el caminar por la acera.
Por fin un momento de tranquilidad.
¿podria soportar estar con mi hermano?
Suspiré profundamente cerrando los ojos dejando que los copos rozaran mi piel.
Un ruido a mis espaldas me sacó de mi ensoñación.
Miré a mi alrededor.
Empecé a sentir que alguien se acercaba.
Un lobo.
Empecé a correr apunto de chocarme contra un coche
Escuchaba sus pasos viniendo hacia mi.
No le escuchaba pero le sentia cerca.
Giré la esquina de la primera calle resbalandome con el hielo.
Cai al suelo con fuerza.
Grité levantandome como podia.
Vi una pequeña cafeteria iluminada al fondo de la calle.
El corazón me dio un vuelco.
Corrí y entré empujando la puerta con mi hombro.
La camarera levantó la mirada sorprendida
  - bonne nuit
  - un café s'il vous plaît- dije sin apenas aliento.
Me senté en la mesa mas alejada de las ventanas.
Me limpié la sangre de las manos con algunas servilletas.
Tenia los dedos y los nudillos raspados por la caida
El corazón me iba a cien
¿me lo habia imaginado todo?

Me desperté con las manos de mi hermano sacudiendome los hombros.
  - ¡lizz despiertate!
Me di cuenta que me costaba respirar y la ropa
 se me pegaba a la piel del sudor.
  - ¿qué ha pasado?-pregunté con lagrimas cayendome por las mejillas.
  - has tenido una pesadilla. Estabas gritando, me has asustado.
Scott se sentó en mi cama un poco inseguro
  - estoy bien-contesté forzando una sonrisa para tranquilizarle- vete a dormir
  - ¿seguro?
  - ha sido una simple pesadilla Scott y dudo que sepas cantar como lo hacia mama
 Rió levantandose y dirigiendose hacia la puerta.
Dudó unos segundos pero al final se marchó.
Apenas habian pasado dos horas desde que habia vuelto de mi extraña excursion nocturna.
Habia tenido que subir por la enredadera de la pared con las manos heridas y doloridas.
Habia caido en la cama sin apenas darme cuenta que no me habia puesto el pijama.
Agradecí que mi hermano no se hubiera dado cuenta.
Abrí la ventana respirando aire fresco.
Me limpié las lagrimas de la cara y me senté en la cama agarrandome las rodillas.
En mi pesadilla, habia salido de la cafeteria y él estaba ahí.
Un enorme lobo.
Habia caido al suelo con la pequeña cicatriz en forma de estrella ardiendome sobre la piel.
El lobo se habia convertido y ante mi apareció...
  - ¿Dylan?- habia querido preguntar, pero en vez de eso, me habia levantado y con una patada la vidriera de la cafeteria habia estallado en una lluvia de cristales.
¿que estaba haciendo?
Dylan se lanzó sobre mí inmovilizandome con su cuerpo aplastandome contra los cristales que me cortaban la piel.
Con los dedos habia cogido un trozo de cristal y sin pensarlo dos veces se lo clavé en las costillas.
Me sequé las lagrimas mirando mis manos.
Sólo estaban las heridas de la caida, ni rastro de cristales, pero habia sido tan real...
Alguien me habia perseguido esa noche, no alguien, un lobo.
Me habia caido y despues de 30 minutos en una cafeteria, en la calle no habia habido ni rastro de nadie.
Pensé en si me lo habia imaginado, quizá estaba paranoica y eso me habia llevado a tener esa estúpida pesadilla y encima habia tenido que ser Dylan.
Decididamente, me estaba volviendo loca.

Al dia siguiente mi hermano se habia ido y en la nevera me encontre un post-it con un billete de 100€ y un mensaje que ponia: "comprate un vestido bonito. Tenemos fiesta elegante en nochevieja. Tienes las indicaciones en el mapa"
No me habia dicho hora de llegada asi que podria ir a la ciudad todo el dia y volver por la noche.
Cogí mi bolso y mi abrigo y sali corriendo escaleras abajo.
La puerta de la planta baja se abrió y un señor gordo apareció mirandome con cara de asco
  - ¿eres la chica del primer piso?-preguntó en un acento inglés casi ininteligible
Afirmé pensando en si debia contestar en inglés o francés
  - Dile al otro chico que mi hermana viene el próximo lunes y no sabe que le he alquilado la casa durante esta semana
  - ¿alquilado?-pregunté confusa
  - sí, alquilado. Dile que quiero ver el dinero el domingo, que por 1 semana de alquiler he tenido que hacer la lista gorda.
Confusa salí a la calle sin antes escuchar un "estupidos ingleses" en francés.
Salí por la verja sin entender nada.
¿mi hermano habia alquilado esta casa sólo la semana que estaba conmigo?
Él me habia dicho que le encantaba ese piso y que por eso lo habia comprado.
¿por qué me habia mentido? ¿donde vivia realmente?
Al salir por la verja del edificio volví a notar la sensación de la noche anterior. Un lobo estaba cerca
Examiné la calle de arriba a abajo. No habia nadie, pero estaba alli, lo sabia.
Apunto de cruzar la calle una mano me agarró y tiró de mi abrigo en el instante en que un coche atravesaba la carretera a centimetros de mi.
  - ¿estás bien?-preguntó el chico que me habia salvado.
  - sí-contesté a punto de darme un infarto-que susto me he dado
  - ibas lanzada-dijo riendose.
 Era un chico de no mucho mas de 27 con una gabardina larga y el pelo marron rubizo empapado
  - esque estaba distraida-expliqué avergonzada.
  - ¿a donde ibas?
  - a la ciudad-le enseñé el mapa con las indicaciones de mi hermano de los buses que tenia que coger-aunque nose en donde esta la parada.
  - está en la siguiente calle. Si quieres te acompaño
Dudé unos segundos examinandole.
Era raro que un chico que me podria sacar 10 años estuviera hablando conmigo.
Tampoco me iba a hacer nada, sólo me acompañaria a la parada.
Empezó a llover y de improviso abrió un paraguas sobre nosotros.
  - creo que ya no puedes decir que no-dijo sonriendo extendiendo una mano hacia mi-Dan
  - Lizz-contesté riendome-eres inglés ¿verdad?
  - sí, de Gales pero vengo a pasar las navidades aqui. Tu tienes pinta de inglesa
  - Londres
 Empezamos a andar calle abajo. La lluvia se convirtió en nieve que cuajaba rapidamente sobre el asfalto
Me puse mi gorra para no congelarme las orejas que, con el frio, se me ponian de un horroroso color rojo.
  - ¿y qué hace una chica inglesa en un sitio como este?-me miró de reojo y desistí el impulso de agarrarme de su brazo para no resbalar con el hielo del suelo.
  - mi hermano estudia aquí y he venido a hacerle una visita aunque este sitio no me parece muy bonito...
Miré hacia atras esperando encontrarme con un enorme lobo, pero como era obvio, no habia nadie
  - ¿qué pasa?-preguntó al ver que me habia quedado callada
Examiné la calle de nuevo viendo a una pareja de señores salir de uno de los edificios
Llegamos a la parada y nos refugiamos bajo ella.
El bus apareció al fondo de la calle.
  - ese es tu bus, bajate en la última parada-explicó rapidamente cogiendo un boli de su bolsillo y cogiendome el mapa de las manos- las calles son peligrosas, si necesitas ayuda para lo que sea, llama a este número. Para lo que sea ¿entiendes?
Apuntó un numero en la esquina del mapa y me lo entregó
  - ¡Eh dan!-grité antes de que se marchara- gracias por salvarme  

  - ¿te gusta esta casa?-le pregunté el dia siguiente a Scott mientras paseabamos por la calle.
El dia anterior habia vuelto de la ciudad bastante tarde y aun asi, él no habia llegado.
Habia estado gran parte de la mañana entrando de tienda en tienda buscando un vestido para una fiesta de la que no tenia ni idea.
No sabia que tipo de fiesta era, ni que tipo de vestido tenia que comprarme, asi que al final acabé eligiendo uno de lentejuelas doradas con unos tacones a juego.
Por la tarde habia hecho tanto frio y en las calles habia estado nevando tanto, que tuve que refugiarme en una cafeteria con una buena taza de chocolate caliente y un libro que por suerte, se me habia ocurrido meter en el bolso.
  - ¿me estas escuchando?-scott me empujó con el hombro haciendome chocar contra un coche aparcado.
  - ¡no seas bestia!-grité devolviendole el empujón-¿que decias?
  - que el barrio es un poco feo pero la casa está muy bien, es cómodo y barata...
 Le miré de soslayo examinandole. ¿por qué me estaria mintiendo? Sólo hacia 4 meses desde la última vez que nos habiamos visto y aun asi sentía que la persona que tenia delante no era mi hermano
  - y creo que esta noche comeremos rata asada con un poco de...
  - ¡¿Qué?!-me giré hacia él asustada
 -sólo escuchas cuando quieres ¿eh?-dijo riendose
Entramos en un pequeño parque.
Los árboles estaban nevados y habia un par de personas patinando sobre un lago cogelado.
  - hoy has vuelto a tener una pesadilla ¿verdad?
 Desvié la mirada sin saber que decir.
Esta noche habia tenido la misma pesadilla y me habia despertado de la misma forma, gritando y llorando.
Habia intentado calmarme lo más rápido posible antes de que se despertara, pero al parecer no lo habia conseguido..
¿qué me estaria pasando? Ya habia matada dos veces a Dylan en sueños.
Empezaba a pensar que quizá, el que me hubiera engañado con Kimberly y hubieramos cortado, empezaba a pasarme factura.
Que cortaramos habia sido una de las principales razones de venir a Suiza.
Ya lo estaba pasando lo bastante mal para tener que estar recordando el momento todo el rato estando en el South-Hall.
Dylan habia sido mi primera relación y creo que por eso habia decidido guardar todos mis sentimientos para mi, para que nadie se diera cuenta de lo destrozada que estaba.
Quizá Dylan nunca habia sentido nada y lo único que habia hecho era jugar con mis sentimientos
El corazón se me encogió al recordar la primera vez que nos besamos en el baile.
Me di cuenta que me habia vuelto a distraer y que no estaba escuchando a Scott que hablaba sobre la fiesta de dentro de un par de dias.
  - .... y espero que te hayas comprado un vestido bonito porque la fiesta es muy elegante y tenemos que ir si o si
  - ¿por qué es tan importante?
 Se quedó en silencio pensando hasta que acabó contestando
  - verás Lizz... la universidad aquí es muy, muy cara y casi no llego a pagarla..
  - ¿y lo que te dejaron mamá y papá?-le interrumpí preocupada
  - está en una cuenta bancaria que no puedo tocar y...
  - ¿qué vas a hacer?-volví a interrumpirle
Sabia que tantas preguntas le sacaban de quicio pero sino conseguia pagarse la universidad no estudiaria y no tendria casa donde quedarse y tampoco podria trabajar en un buen sitio...
  - por eso es la fiesta. La organiza la familia de un compañero de la facultad. Quiero montar un negocio que sacaria suficiente dinero para pagar la universidad... pero no puedo lanzarla sin dinero y este chico haria milagros con la pasta de su bolsillo-bajó la voz hasta acabar susurrando.
Con las manos en los bolsillos se le veia derrotado.
Me sentia culpable al ver por todo lo que estaba pasando mi hermano mientras yo estudiaba en el estúpido internado donde tus novios se enrollaban con pelirrojas
  - lo dices como si hubiera un problema-inquirí sentandome en un banco.
 Sacudió la nieve y se sentó a mi lado suspirando.
  - el problema es que Drake Miller apenas sabe que existo y como es obvio, de mi no querrá ni la hora
  - ¿y como es que te ha invitado a la fiesta?
  - técnicamente no lo ha hecho-susurró bajando la mirada.
Confusa me quedé mirando a mi hermano sin llegar a entenderlo, hasta que se decidió a sacar algo del bolsillo de su abrigo.
Me lo dio y vi que era un sobre y en su interior dos invitaciones dirigidas a dos personas que no eramos nosotros: Scarlett Livingston y Justin Joe Bower
  - vamos a colarnos...-dije sin querer en voz alta entendiendo todo.
Sonreí haciendome a la idea del plan.
Ibamos a colarnos en una fiesta de pijos aparentando ser quien no eramos.
Apunto de empezar a reirme como una idiota, me inundó la sensación de un lobo que se acercaba.
Me di la vuelta viendo a un señor entrar por el parque.
Llevaba un abrigo largo y fumaba un cigarrillo.
Lo reconocí al instante como el señor que estaba en la calle la noche que salí por la terraza.
En cualquier otra situacion me hubiera acercardo a él, hubiera comprobado quien era y le habria preguntado por qué llevaba dias siguiendome
Pero en vez de eso, el pánico me inundó.
Guardé las invitaviones en mi bolsillo y agarré a Scott del brazo, pidiendole ir a casa.
Miré una última vez hacia atrás.
Él era el lobo, estaba segura.
Ójala pudiera verle la cara...
  - me llevo haciendo una pregunta desde hace un tiempo Lizz...-dijo Scott dandome un apretón en la mano para llamar mi atención
Decidí que estabamos fuera de peligro.
El lobo sabia dónde viviamos asi que daba igual que nos siguiera, y estaba con Scott a plena luz del día, por lo que no habia peligro que se convirtiera y atacara.
  - pregunta
Dudó durante unos segundos
  - al final ¿ por qué decidistes venir aquí? Cuando te lo propuse hace un tiempo, me dijiste que seguramente que no y derrepente un día antes decides que sí
 Me mordí el labio pensando en si debia decirle o no, la verdad.
Al final decidí que le diria la verdad.
  - verás-empecé diciendo-habia un chico en el South-Hall....
  - ah... ahora lo entiendo todo
Me miró sonriendo y yo suspiré apartando la mirada
  - estuve saliendo con él durante un tiempo-continué-pero cortamos antes de las vacaciones
  - y entonces quisites venir aquí-terminó mi hermano por mi
  - para olvidarle un poco...
  - si quieres puedo ir a pegarle
 Me reí acordandome de mi padre.
Siempre que hablabamos de chicos amenazaba con que si traia a alguno de ellos a casa, sacaria la escopeta.
Creo que ambos pensamos lo mismo porque nos quedamos en silencio durante unos minutos mientras cruzabamos la calle.
  - ¿Cómo se llama?- preguntó de improviso, más por romper el hielo que por curiosidad
  - Dylan
  - ¿Le querías?
 Abrí la boca para contestar que no, pero rápidamente la cerré
Me habia enamorado de Dylan.
Él corazón se me encogía al pensar en él.
Habia querido venir a Suiza para separarme de él.
Aunque él se habia marchado cuando cortamos, me daba miedo que al volver a verle me volviera a enamorar.
Estaba tan condenamente loca que sabia que si Dylan apareciera ahora, las piernas me empezarian a temblar como siempre, la respiracion se me cortaría con su mirada y el corazón se me encogeria con su sonrisa.
Nunca le habia dicho que le quería, pero sí que le habia querido, y le seguia queriendo.
Me mordí el labio intendo no llorar.
Habia jurado no llorar por Dylan, nunca más
En vez de contestar que sí o que no, me encogí de hombros y contesté:
  - los sentimientos no desaparecen de un dia para el otro ¿sabes?
Iba añadir un: aunque para él sí, pero me quedé callada, mi hermano no se merecia que le soltara mis penas
Apunto de llegar a casa recordé lo que me habia pasado cuando fui al centro de la ciudad.
  - ahora que estamos de confesiones, ¿puedo preguntarte yo algo?
  - claro-contestó soltandome del brazo para abrir la puerta del portal
  - el otro día el señor de la casa de aqui abajo me dijo que te dijera que tenias que pagarle el alquiler y que dejaras el piso unos dias antes.
 Se quedó paralizado con la llave en la cerradura.
Lentamente se giró hacia mi con una sonrisa
  - esperaba que no te enteraras...
  - ¿enterarme de qué?- pregunté confundida
  - ¿te acuerdas que te dije que el dinero de papá y mamá estaba en una cuenta que no podia tocar? Pues tampoco tengo dinero para comprarme una casa y estoy viviendo con mi novia
  - ¡¿que?!-grité apunto de caerme por las escaleras
  - ¿ te lo tengo que repetir? Me da verguenza ¿vale? Y tampoco es como para llevarte a su casa a pasar una semana-explicó avergonzado en susurros
 - deberias habermelo dicho desde el principio. Lo habria comprendido. Pero, ¿ quién esta pagando este piso?
  - ella...
  - joe pues entonces tendremos que planear muy bien lo de nochevieja para que consigas hacer ese trabajo con Drake- contesté sonriendole al entrar por la puerta

Tumbandome en la cama saqué mi movil y lo encendí.
Desde que estaba en Suiza no lo habia cogido porque me cobrarian por estar en ek extranjero, pero no me importaba, necesitaba hablar con Christy
Cuando se encendió vi que tenia 2 mensajes.
Muy en el fondo esperaba que fuera Dylan, pero los dos eran de Christy
Christy: q tal todo x ahi?
Christy: contestam cuando puedass. S important!!
Yo: q pasa? X aqui todo un poco raro
Christy: tngo mucho q contart! Quiero q vengas yaa. Pq raro?
Yo: no puedo llamart. M cuentas todo cuando vaya.
Christy: okk. Pq dices q raro?
Yo: hay un lobo siguiendom todo el dia..
Christy: QUEEEEE
Yo: esty bien tranquila, no se lo digas a Alex o Dylan
Christy: esta bien. De Dylan no sabemos nada x cierto, ha desaparecido... lo siento
Yo: da igual. Tngo fiesta de nocheviejaa
Christy: n seriooo? Q envidiaa!
Yo: lo intentaree. T tngo q dejarr
Christy: ok! Ten cuidadooo EN SERIO. y pasatelo genial en la fiesta!
Yo: graciaas. Te echo d menoss
Christy: y yo a tii. Ven yaa
Me tumbé en la cama tapandome los ojos con el brazo.
Ni una señal de Dylan.
Quiza no le volviera a ver nunca mas. Ese pensamiento me provoco un nudo en el estomago.
Intente dejarlo a un lado y centrarme en el problema de mi hermano

Entré agarrando a mi hermano que me mantenia firme para que no me cayera con los tacones.
Dos chicos se acercaron y nos quitaron los abrigos
  - señorita Livingston-dijo uno de ellos- señor Bower
 Nerviosa me sequé las manos, que con los nervios, me habian empezado a sudar
El dia anterior le habia insistido a Scott que debiamos tener un plan, pero él pasó de mi y se dignó a decir: el plan ya lo he hecho yo robando nuestras invitaciones falsas, cuando estemos en la fiesta, ya me acercaré a Drake
Pero como sabía, no se acercaría a no ser que le diera un empujón.
Conociendole seria capaz de pasarse la vida dependiendo del dinero de su novia misteriosa, y no podía ser.
-¿ves a ese de ahí?-dijo mi hermano haciendo un gesto hacia un chico de pelo rubio que charlaba con unos señores.
-¿ese es Drake?-pregunté mirandole de reojo.
Llevaba un esmoquin color negro pero en vez de llevar corbata o pajarita, llevaba un pañuelo rojo atado al cuello.
Mi hermano afirmó con la cabeza
- de acuerdo, ahora vengo
-¿a donde vas?-me agarró del brazo
-no me he puesto un vestido tan corto y unos tacones tan altos para que te quedes ahí quieto-di un tirón soltandome de su mano
Caminé con seguridad y me planté delante de él, en medio del circulo, acallando la conversacion
-Drake, ¿qué tal estas?-me acerqué y le di dos besos.
Tenia el pelo rubio ceniza engominado hacia atras, piel aceitunada con ojos claros y una nariz un poco grande
Me miro de arriba a abajo quedandose en mis piernas
-perdón, ¿nos conocemos?-preguntó carraspeando
-no-sonreí-todavia
-si me disculpan, voy a invitar a esta señorita a una copa- anunció a los señores con los que habia estado hablando.
Le eché una ojeada a mi hermano que estaba hablando con unos señores mientras Drake y yo nos acercabamos a la barra.
-¿no serás menor de edad?
El estómago se me encogió pero rápidamente sonreí hacia él.
-¿te parece a ti que sea menor de edad?
Volvió a examinarme y pidió dos whiskys
-no me has dicho tu nombre todavia...
-Elisabeth Collingwood-di un mini sorbo a la bebida
- eres hermana de..
- sí, de Scott-atajé intentando no toser- ¿le conoces? debe de estar por aqui...
  - Estudiamos juntos. Luego dile que se acerque a saludar
Su forma de hablar me empezaba a poner enferma
Drake Miller era un estúpido niño engreido.
En situaciones normales ni me hubiera acercado a él, pero tenia que hacerlo por mi hermano
-no veo a ninguna chica por aqui cerca, ¿no tienes novia?
-eres muy directa-dijo riendose-no, no tengo. Soy mas de relaciones cortas, ya sabes
Me dio unos golpecitos en la rodilla que hizo que desviara la mirada.
Entonces como habia ocurrido todos los dias desde que estaba en Suiza, sentí al lobo que me habia estado persiguiendo
Busqué a Scott por la barra. No conocia a nadie excepto a...
Me levanté de golpe encontrandome con su mirada
-nos vemos luego Drake-dije cogiendo la copa- me ha encantado conocerte
Sonreí de lado y me dirigí a la persona del fondo de la barra
-¿Dan?- coloqué el vaso sobre la barra con demasiada fuerza por la sorpresa-¿eres un lobo? ¿Por qué narices me has estado persiguiendo toda la semana?
-¿qué haces con Drake Miller? No se si te habias dado cuenta, pero te estaba metiendo mano...
Avergonzada me senté a su lado mirando la copa.
El chico que me habia salvado hacia unos dias de un posible atropello, era el lobo que me habia estado persiguiendo.
Él era el chico de la acera de enfrente. Se habia pasado todos los dias ahí y por eso me habia salvado del coche que me hubiera atropellado.
Dan era el lobo que la primera noche me habia perseguido.
  - nose como has entrado aquí pero...
  - he entrado de la misma forma que tú-me interrumpió bebiendose de un trago mi vaso de whisky- robé una entrada. Ahora soy el señor Hamilton Andrews, ¿verdad señorita Livingston?
Empecé a asustarme
  - no se qué quieres de mi... pero déjame. Déjame a mi y a mi hermano o llamaré a la policia
Empezó a reirse y rapidamente me levanté y me dirigí al baño.
  - elisabeth espera-gritó a mis espaldas- no es lo que tu crees. No quiero hacerte daño, ellos sí. Drake y Scott son...
La puerta del lavabo de chicas se cerró en todas sus narices dejandole con la palabra en la boca
Recé porque no se le ocurriera entrar.
Cuando me estaba lavando la cara entró una señora gorda asustandome
Llevaba un vestido horroroso amarillo con una pluma enorme en la cabeza.
Se quedó mirandome desde el espejo
-tu eres una collingwood ¿no?
-si, ¿como lo sabe?- pregunté desconcertada
-te pareces mucho a tu madre. Ademas, todo el mundo esta hablando de ti y de tu hermano alli fuera, al parecer os habeis colado-concluyó con una mueca despreciable antes de meterse en unos de los baños
Salí dando un portazo buscando a mi hermano. Pero en vez de encontrarle a él, me topé con la mirada de Drake que estaba hablando con Scott.
Me quise dar la vuelta justo en el momento en que Drake me hacia un gesto con la mano para que me acercara
-mierda-susurré por lo bajo acercandome
-elisabeth, te has ido corriendo antes-rió agarrandome de la cintura.
Vi como Scott me miraba frunciendo el ceño.
  - tenia que ir al baño- expliqué guiñandole discretamente un ojo a mi hermano-¿ de que hablabais?
Vi como Drake miraba a Scott asintiendo levemente
 Drake se giró como si no hubiera pasado nada con una sonrisa de autosuficiencia que me provacaba ganas de borrarsela de un tortazo
  - tu hermano me estaba hablando de un pequeño negocio que muy posiblemente salga adelante con facilidad...
  - ¿entonces te interesa?-pregunté apunto de gritar.
 Mi plan habia salido a la perfección y estaba orgullasa de ello
  - claro. Hemos quedado para hablar de ello cuando acaben las vacaciones
Mi hermano nos miraba incómodo.
¿qué narices le pasaba?
Quizá deberia cogerle y sacarle a que le diera el aire..
Antes de que pudiera hacer nada, Drake habló cambiando de tema
-sabeis, ya estan empezando a formarse las parejas para darse el beso de año nuevo y esperaba, elisabeth, que fueras la mia
- Os dejaré solos-dijo Scott antes de que pudiera contestar nada. Dio una palmada a Drake en el hombro- me ha encantado verte Drake
Ahora no sabia cómo iba a salir de esta.
No quería acercarme a Drake y mucho menos que me besara.
Una persona apareció derrepente a nuestro lado
  - perdona-dijo Dan a Drake- ¿podria robarte a Elisabeth 5 minutos?
Drake pestañeó un par de veces desconcertado
Asustada me agarré al brazo de Drake.
  - voy a bailar con él-dije rápidamente hacia Dan para que se fuera.
Drake se encogió de hombros
  - lo siento chaval, ahora estoy yo con ella.
Dan me miró fijamente empezando a decir algo, pero se quedó callado sin que pudiera entender nada
 - que chico más raro-susurró Drake llevandome a la pista de baile-¿de qué le conoces
  - de nada...
Estuvimos bailando un par de canciones
-ey, lizz-chasqueó Drake los dedos delante de mis ojos
-si, dime-repuse volviendo a la realidad
-no dejas de mirarle-paramos en medio de la pista
-¿a quien?
-al chico ese de antes- me agarró de la mano tirando de mi hacia la terraza.
Era una terraza enorme, con bancos y mesitas con velas.
En frente se extendia el mar con las olas rompiendo en el embarcadero que terminaba al final de las escaleras de la terraza.
-¿os conoceis de antes verdad?- nos sentamos en uno de los bancos mas alejados
-¿como lo sabes?
-la forma en la que le miras- colocó su mano sobre mi rodilla otra vez que hizo que un escalofrio me recoriera la columna-¿qué mas da? Ahora estamos tu y yo. Aqui, solos...
Vi como se acercaba. Me beso el cuello recorriendo desde la mandibula hasta el hombro
-Drake, aparta-dije agarrandole de la camisa.
No se movió
-Drake, apartate, por favor
-¿qué dices? Ahora que empezamos a pasarnoslo bien...- me agarró de la mandibula con fuerza para besarme pero yo me giré. Me agarró con mas fuerza
-¡Drake que me sueltes!-intenté agarrarle con mis manos, arañarle, pero el era mas fuerte.-me estas haciendo daño...
Me agarró de la cintura y volvió a acercarse.
Las lágrimas empezaron a brotrar intentandome soltarme de sus manos.
Y derrepente, en un instante, Drake me soltó y salió volando por los aires.
Caí al suelo sin fuerza en las piernas.Drake estaba tumbado en suelo incorporandose para ver a Dan de pie delante de él.
-¿que pasa lobo, tienes miedo de que te quite a la cazadora?-escupió Drake apoyandose en los codos con una sonrisa burlona-podemos rematarla entre los dos
Dan se agachó y le metio un puñetazo en la boca que hizo que Drake cayera hacia atras golpeandose con fuerza sobre el suelo
-vuelve a tocarla y te juro que ese puñetazo no será nada comparado con lo que te haré, capullo
Drake rió y Dan volvió a golpearlo pero esta vez en la nariz, que crujió con un sonido horrible y que dejó a Drake tendido en el suelo insconciente.
-venga elisabeth, levanta, tenemos que irnos- se acercó y me levantó tirandome del brazo.
  - ¡sueltame!-empecé a gritar tirando de su mano.
Corrió hacia mi y me cargó sobre su hombro agarrandome de las piernas para que no podiera golpearlo
Bajamos las escaleras que conducian al embarcadero a toda velocidad.Habia millones de barcos de vela y lanchas de tamaños gigantescos.
Llegamos al final del embarcadero y Dan me soltó en el suelo y se colocó delante para que no pudiera escapar.
Estaba perdida, ahora me ahogaría y nadie se daria cuenta. Ni si quiera me oirian gritar.
En vez de eso, se giró hacia mi y me empezó a gritar
  - tú estas loca ¿verdad? Nada de esto hubiera pasado si me hubieras escuchado. ¡No debes acercarte a Drake Miller! ¡Y vas tú y te lanzas sobre él!
  - primero, no me he lanzado sobre él y segundo, no tienes ningun derecho a gritarme. Eres tú, el que lleva días siguiendome y atacandome y deberia..
  - ¿atacandote?-atajó él levantando las manos señalando hacia la fiesta- ¡intentaba evitar que pasara algo como eso!
  - ¿quién eres? ¿Y cómo sabe Drake lo que somos?
  - ¿ahora quieres explicaciones?-dijo él ironicamente
Se agachó y se limpió la sangre de Drake en su mano.
  - ¿me vas a matar?-pregunté cautelosamente.
 Se levantó de golpe y tras mirarme durante unos segundos, empezó a reirse a carcajadas
  - aunque me gustaria, no podría. Si te mato, él me mataria en menos de 2 horas
  - ¿ a quién te refieres con él?-pregunté cruzandome de brazos.
Con todo lo que habia pasado no me habia cogido una chaqueta, como era obvio, y ahora me estaba helando.
Dan se dio cuenta. Se quitó su chaqueta y me la tendió.
Vi que debajo llevaba un jersey de pico y dudando un poco, me la puse.
  - sólo he estado vigilandote-contestó ignorando mi anterior pregunta- y no me preguntes por qué, porque tampoco te voy a contestar.
  - no debiste haberle pegado
  - ¿perdón? ¿ así es cómo me lo agradeces?
  - ¿esque no lo entiendes Dan?-grité enfadada- ¡ahora mi hermano no va a poder hacer nada! Sino hubieras aparecido yo le hubiera apartado y...y...
  - ¡eres tu quien no lo entiende! Tu hermano no quiere hacer nada con Drake, ¡es todo mentira!- resopló llevandose las manos a la cabeza- y deja de llamarme Dan, ese no es mi nombre. Me llamo Nate
  - me estoy volviendo loca-empecé a susurrar- estoy en una fiesta con un guarro pervertido y ahora grito a un desconocido que lo único que hace es soltar estupideces sin sentido
  - dios mio... esto es imposible-oí que decia- cuando él me dijo que te vigilara, que te siguiera y que le dijera todo lo que hacias, se le olvidó avisar de que eres una completa loca liante y que las cosas te entran por un oido y te salen por el otro...
Entonces creí entenderlo todo.
  - ¿quién es él?
  - creo que ya te has dado cuenta
 Entonces recordé la primera vez que le ví en la calle y el número de movil que me habia apuntado.
  - el número que me distes no era el tuyo...-dije encajando todas las piezas-debias vigilarme y seguirme... madre mia...¿tienes un movil a mano?
Sin decir nada más, metió la mano en su bolsillo del pantalón y sacó su movil marcando un telefono.
Cuando lo vi, lo reconocí como el telefono que me habia dado la primera vez que nos encontramos.
Le di al botón verde alejandome de Dan, Nate o como quiera que se llamara.
Miré mi reloj.
Las 11:58 de la noche.
Esperé 3 pitidos y alguien descolgó.
Sin esperar a que dijera nada empecé a hablar.
  - ¡Eres un estupido Dylan Pershall! ¿Tenias que mandar a alguien a que me vigile y luego apunte en una libretita todo lo que hago para mandartelo a ti? ¿Eres incapaz de venir y comprobarlo por ti mismo?
Derrepente a lo lejos se empezaron a escuchar voces de la fiesta que chillaban:
- 10...9...
Cuenta atras.
-8...7...6...
  - Ten las narices de aparecer y explicarme todo esto-seguí hablando
-3...2...1...
Escuché gritos, musica y petardos. Pero eso ya no me importaba, estaba enfadada con él, con Dylan.
Sabia que me escuchaba, escuchaba su respiracion.
Pensé en colgar pero su voz se escuchó al otro lado
  - feliz año nuevo Lizzy
Y colgó

viernes, 22 de marzo de 2013

16º CAPITULO CAZADORA

PERDONAR POR TARDAR MESES EN PUBLICAR, HEMOS ESTADO MUY OCUPADAS ÚLTIMAMENTE  PERO BUENO LA BUENA NOTICIA ES QUE HAY MUCHO ESCRITO ASÍ QUE PUBLICAREMOS MAS SEGUIDAMENTE, OS DEJO CON EL CAPITULO Y A LA VUELTA DE SEMANA SANTA EL SIGUIENTE! ESPERO QUE OS GUSTE Y GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE AHÍ! BESAZOS A TODOS
PD: PERDÓN POR LAS FALTAS PERO NO HE TENIDO TIEMPO DE CORREGIRLO ;)

CHRISTY
Cuando sonó el despertador salté de la cama y corrí hacia el calendario que estaba colgado en la pared, al lado de la puerta. Cogí el bolígrafo que había sobre este y tache el día que estaba redondeando por varios círculos rojos, por fin 24 de diciembre.
Lizz y Alex habían cogido un tren, ayer por la tarde, tras el anuncio de las tan ansiadas vacaciones al igual que el resto de los alumnos del South hall, así que tenía todo el colegio para mi a excepción de unos pocos y... Nico.
Me puse unos vaqueros y una camiseta, cogí una sudadera y salí por la puerta.
Después del estrés de los exámenes nada me apetecía mas que montar un rato a caballo y el hecho de estar prácticamente sola hacia que la idea fuera incluso mas atractiva.
Fui hasta la cuadra de mi caballo, un precioso potro de dos años totalmente negro a excepcion de una mancha blanca en su pata izquierda llamado Duque. Me lo regalaron mis tíos cuando cumplí los quince y había participado en varias competiciones con él.
Antes de ir a montar siempre lo cepillaba y le daba alguna zanahoria o una manzana, por ultimo lo ensillaba y ya estaba listo para el paseo.
Decidí no hacer uso de las instalaciones escolares y dar una vuelta por el bosque.
Una vez me hube adentrado en el bosque oí un relinchar y me dirigí hacia allí, cerca del río había un caballo marrón chocolate atado a un árbol pero no parecía haber nadie con el. Reconocí al caballo enseguida, Rass ,uno de los caballos del colegio.
Desmonte y me acerque al caballo, que estaba algo asustado.
-hola-grite, pero no hubo respuesta. Entonces oí unas ramas crujir, mire a mi alrededor pero no vi nada
-hola-volví a gritar,entonces vi un gran lobo salir de entre los arboles, suspire aliviada, era Nico.
Se transformo en cuanto se dio cuenta de que le había reconocido.
-¿que haces aquí? y con un caballo de la escuela-le pregunte
-hola a ti también, tenía que hacer unas cosillas y cuando salí había un par de chicos en la entrada así que no podía entrar en el bosque andando como si nada, el caballo era una excusa.
-ya veo,¿has terminado de hacer lo que hacías?
-si, de hecho quería enseñartelo, sígueme- montamos en los caballos y le seguí al galope.
Al cabo de un rato llegamos a un claro del bosque en el que había una cabañana pequeña pero acogedora.
-Nico que es esto-pregunte sin parar de mirar la hermosa cabañita que tenía delante.
-La hemos contruido Dylan, Alex y yo en nuestro ratos libres, solíamos hacer muchas antes.
-Es preciosa, ¿cuanto habéis tardado en terminarla?
-la verdad esque no lo se, cuando llegue Dylan y Alex ya la había empezado. Teníamos pensado pasar la siguiente semana todos juntos en ella como unas mini vacaciones. ¿Te gusta?
-Me encanta es alucinante, ¿puedo verla por dentro?
-Claro, vamos 
En cuanto transpasamos el umbral de la puerta note el olor a madera que inundaba la  cabaña.
Era increíble, tenía una gran chimenea rodeada de dos grandes sofás y una mesa en el centro con un par de lamparitas que alumbraban la habitación.
-es bastante simple puesto que ninguno somos arquitectos pero no esta mal- explico Nico
-es preciosa -fue lo único que dije, estaba totalmente impresionada.
-sigueme, te enseñare el resto.
A la derecha del salón había una puerta  que habría una pequeña cocina que tan solo contaba con unos cuantos cajones y una nevera pequeña de camping, de esas que no necesitan electricidad.
Luego me llevó hasta otra puerta justo al otro lado, era una pequeña habitación que contaba con un par de camas y una ventana entre ambas por la que solo se veía la inmensidad del bosque
-¿no hay baño?
-la verdad esque era algo imposible, ya sabes, por eso de que no hay cañerías en el bosque.
-Ya. Y como habéis traído los muebles y los materiales para contruirla hasta aquí
-desde luego no fue algo fácil, pero ten en cuenta que tenemos mas fuerza de la que te puedas imaginar, asique cruzar el bosque con un sofá a cuestas no fue muy difícil, de hecho el transporte de muebles fue bastante rápido
-suena bastante ridículo, no quiero ni imaginarmelo.
Y entonces me fije en un pequeño reloj que había sobre la mesa
-¡Las dos, es super tarde y en veinte minutos revisan que los caballos estén en las cuadras, como se den cuenta de que faltan dos se nos cae el pelo!
-¿porque? 
-porque son normas del colegio, ahora corre.
Salimos disparados hacia el colegio pero no fue suficiente, justo cuando llegamos el señor Silk estaba delante de la puerta que comunicaba con los establos con los brazos cruzados y cara de pocos amigos.
Desmontamos sin decir una palabra, mirandonos de reojo
-llegáis tarde-dijo el señor Silk
-lo sentimos
-no es cuestión de sentirlo o dejar de sentirlo, el colegio tiene unas normas muy claras acerca de los horarios y especialmente con los caballos, usted señorita Sharshell debería saberlo mejor que nadie
-ha sido culpa mía señor Silk, yo entretuve a Christy
-Espero que no se vuelva a repetir o podria haber consecuencias
-No se repetirá señor-murmure mirando al suelo
-Bien, que pasen unas felices Navidades-dijo el señor Silk antes de meterse en el colegio. En cuanto la puerta se cerro detrás de él, Nico empezó a reirse como si le hubieran contado un chiste muy malo
-¿de que te ríes?-le pregunte sin poder comprender como podía reirse después de lo que nos había dicho el señor Silk
-Espero que estés de broma, venga ya, ¿nunca te ríes después de que te regañen?
-no
-¿te has fijado en su pelo?, parece que a la peluquera se le fueron las tijeras, ¿y sus zapatos? son como dos enormes piedras pegadas a sus tobillos.
Empece a pensarlo y tenía razón, el señor Silk llevaba unas pintas un poco raras-bueno, tienes razón -dije ahora entre risas
Estuvimos un rato riendo recordando el aspecto de varios profesores. Luego dejamos los caballos en las cuadras y aunque era la hora de comer fuimos a dar un paseo.
-Nico, no quiero molestarte pero ¿porqué viniste aquí?
-es una historia un poco larga
-tenemos tiempo
-Bien.

jueves, 26 de julio de 2012

FAN-TRAILER CAZADORA

hola a todos! comunicaros que se ha subido a youtube un fan-trailer del libro CAZADORA y al final del video se anuncia el/la ganador/a del concurso, con su proyecto!, espero que os guste! un beso!
ENLACE: http://www.youtube.com/watch?v=Tqcz2LZ305g
TAMBIEN: se puede buscar con el nombre: TRAILER CAZADORA 2011 el amor podria ser el secreto mas oculto

miércoles, 25 de julio de 2012

CAMBIOO!!!

hola a todos! como vereis, se ha cambaido el enlace del blog, ahora es: http://cazadorablogger.blogspot.com.es/
espero vuestros comentarios y pronto el siguiente capitulo! un besazo!

lunes, 18 de junio de 2012

15º CAPITULO CAZADORA


SIENTO MUCHO NO HABER PUBLICADO ANTES, POR ESO OS HE ESCRITO UN CAPITULO LARGUÍSIMO Y MUY INTERESANTE. ESPERO QUE VALGA LA PENA QUE HAYÁIS ESPERADO TANTO...UN BESAZO
* continuación capitulo anterior

15º CAPITULO CAZADORA


-ey, Lizz, ¿estas bien?-seguí andando y Dylan me agarró de la mano tirando para que parase.
Unos pasos mas adelante Alex le examinaba un corte que tenia Christy en el brazo
-Alex, ¿les consigues oir?- preguntó Dylan acercandose
-¿Cómo? ¿A quienes?-Christy confusa miró hacia todos lados pensando seguramente lo mismo que yo.
-A la directora, a Abie, a la guía.. A quien sea que este en el grupo de la excursión -Alex la agarró por la cintura con una sonrisa tranquilizadora
-Estan al norte, a 15 minutos de aqui- los dos hermanos se miraron. 
-Ahora vamos-dijo Dylan girandose hacia mí.
Miré a Christy que se encogió de hombros y empezó a andar agarrada de Alex.
-¿osea que teneis oido lobuno?- preguntaba Christy
Oí la risa de Alex mientras se alejaban.
Empezamos a andar hacia el lado contrario de donde habian ido Alex y Christy.
-Quiero enseñarte una cosa- dijo Dylan leyéndome la mente.
Llegamos al final del bosque.
Subimos sobre una roca que habia en el limite de los arboles.
Ante nosotros se extendía un paraiso.
No recordaba haber subido tanto, pero nos encontrabamos  casi en lo alto de la montaña con las nubes extendiendose bajo nosotros entre dejando ver  un pequeño rio que serpenteaba entre las colinas verdes. La montaña se erguia a nuestro lado con motas de nieve en lo alto. Me dieron ganas de llorar del espectaculo bajo nuestros pies.
Una rafaja de viento helador se metió entre mi abrigo poniendome los pelos de punta.
Me senté en la roca respirando aire fresco.
Dylan se sentó detras de mí con las piernas a ambos lados de las mias.
Me recosté sobre él, colocando su barbilla sobre mi hombro.
-Tengo miedo-susurré
-Lo se-dijo él- no podran haceros nada
-Sí que pueden, y tambien lo sabes- nos quedamos en silencio notando su respiracion contra mi espalda
-Escuché lo que dijo de tu hermano...
-Esperaba que no lo hubieras hecho...-me aclaré la voz- ¿crees que es verdad?
-No lo sé
-¿Y crees que mi hermano me lo contaria?-volví a preguntar
-Podrias probar a preguntarselo.
Extendió sus manos sobre mis piernas y yo se las cogí entrelazandolas con las mias.
-¿Por que todavia no me has preguntado si conocía a la mujer?-dijo derrepente.
-Nose si quiero saberlo-balbuceé mirando a lo lejos- lo que no entiendo es cómo me conocía, me llamó Lizz..
-Mucha gente te conoce-susurró sobre mi oido- es fácil
-¿El que? ¿Conocerme?-me giré y me encontré con su sonrisa- tampoco es que tu sepas mucho, listillo, asi que no te rias...
-Te gusta la noche llena de estrellas, el sabor del cafe, un abrazo, esconderte en la biblioteca para leer-me volví a recostar sobre él escuchando sus palabras sobre mi oido- el aroma de la mañana, marcar recuerdos en un libro, el amanecer, el olor a lluvia, los silencios, un buen libro, reirte...
-Vale, vale- suspiré rendida
-Te gusta pensar
-¿A que te refieres?
-Muchas veces te quedas en silencio, pensando en tus cosas, sentada mirando al infinito. A veces sonríes inconscientemente y otras bajas la mirada triste.  Te metes en otro mundo dentro de la cabeza, es lo que mas admiro de ti. Siempre he querido entrar en tu cabeza y ver lo que pensabas.
-La mayor parte de lo que pienso eres tú tonto- rió dulcemente- ademas, tu también lo haces-dije pensando- te gusta desaparecer por un momento, y que nadie sepa donde estas. 
Me gusta oirte tocar desde la puerta, cuando no te das cuenta y piensas que nadie te oye. Siempre que necesitas pensar vas a tocar, sólo, sin nadie que te moleste. Por cierto, tambien me gusta tu sonrisa, añadelo a la lista
Me dio un suave beso en el cuello.
-¿Crees que volveran?-seguí, pensando en la extraña señora.
No quería decirselo a Dylan, pero estaba asustada, asustada por mi hermano y quería hablar con él, abrazarle y decirle que le echaba de menos. 
-No te preocupes por eso.
-No Dylan, vendran, cuando estemos solas y...
-Nunca estareis solas-me cortó- con nosotros no podran haceros nada
-Te vas estas navidades, Dylan. Yo me quedo aquí, y espero que Christy por fín alla decidido irse con su familia, asi no la podría pasar nada
-Creo que deberiamos regresar, antes de que nos echen de menos- dijo cambiando de tema
Me ayudó a levantarme e hicimos el camino de vuelta en silencio con Dylan mirando a sus pies. Siempre hacia eso cuando estaba pensando.
-Muchas gracias por haberme llevado aquí-susurré mirando al suelo intentando no tropezarme
Dylan movió la cabeza saliendo de su ensueño y me miró
-Me alegro que te halla gustado- sonrió. Le agarré de la mano y él metió nuestras manos dentro del bolsillo de su abrigo.
-Algun dia tendremos bajo nuestros pies algo parecido-añadio mirando por ultima vez las nubes bajo nosotros- y no nos preocuparan los lobos, ni los cazadores... Estaremos tan altos que nadie nos podra tocar, seremos libres.
Le mire admirando aquel sueño que se reflejaba en sus ojos y me convencia de que aunque pareciera imposible, podia hacerse realidad.
Ese futuro junto a Dylan me daba fuerzas para enfrentarme a todo lo que intentara separarnos o hacernos daño.

Cuando alcanzamos el grupo de la excursion, muchas cabezas se giraron y susurraban mirandonos riendose.
Vi a Ben pararse en el camino mirandonos
-¿podemos hablar un segundo?-preguntó mirando a Dylan
-Claro
Dylan me dio un apretón en la mano para que siguiera andando.
Me quedé andando sola confundida.
Aceleré el paso dejando a Ben y a Dylan hablando y acercandome a Alex y Christy que estaban hablando en susurros con las cabezas juntas.
-¿Y desde cuando esta ella?-preguntaba Christy cuando llegué
-¿Quien es ella?
Me miraron sorprendidos
-La señora del bosque- contestó Christy mirando hacia atras- ¿que hacen Ben y Dylan habl...?
-No, no espera- la corté- ¿la señora del bosque? Volver a empezar
-perteneció nuestra tribu.-empezó Alex con un suspiro- Padre es quien controla a todos nosotros
-¿como un jefe?-afirmó mirando a nuestro alrededor-¿Hay mas de los vuestros por el mundo?
-¿Lobos? Por supuesto, tribus mucho mas grandes. Y también cazadores-agarró a Christy de la mano y yo me giré para ver Ben dándole un puñetazo amistoso en el hombro a Dylan- Dylan era de otra tribu, la otra de Londres Sus padres eran los alfas, hasta que les mataron y Dylan se quedó con nosotros, cambiandose de tribu.
-¿Se puede hacer?
-No en muchos casos, a no ser que lo ordene el alfa
-¿Lo hizo su padre? ¿No tenia familia con la que quedarse?
-Si, sus tios, la hermana de su padre y ahí es donde entra la señora del bosque
-¿Ella es familia de Dylan?-pregunté levantando la voz
-Si, y el ya tiene edad para hacer de alfa
-¿Que qué? No entiendo nada
-Lizz- dijo Christy- Dylan es hijo de alfas, esta en la tribu equivocada y quieren que vuelva .
-un momento, Alex, tu eres hijo de alfas
-Mis padres no estan muertos Lizz- contestó echando un vistazo atras
-Pero sois de diferentes tribus, sois alfas, estais enfrentados
Se encogió de hombros
Frené en seco esperando a Dylan y a Ben
-¿Por que nunca me lo habias dicho?- chillé a Dylan
-Creo que os dejo-dijo Ben mirandome con el ceño fruncido- nos vemos luego
Cuando Ben estaba lo suficientemen lejos para no escucharnos, agarré a Dylan del brazo y me puse enfrente para que me mirara
-me cuentas tonterias de cazadores y leches ¿y no se te ocurre contarme que esa señora es tu tia, que estas en otra tribu o que  eres hijo de alfas? Dylan, ¿estas loco?
-antes te he preguntado que si querias saberlo y me has dicho que no
-Cuentamelo- le exigí
-Mis padres pertenecían a la otra tribu de Londres. Mi padre, mi abuelo, mi bisabuelo... Todos fueron alfas de su tribu, una tribu que desde decadas a estado enfrentada con cualquier otra tribu de Londres. Mis padres en el intento de pacificar las relaciones, se hicieron muy amigos de los padres de Alex, nuestras tribus llegaron a unirse. Hasta que murieron. Yo era pequeño, tan pequeño como para no acordarme. Y aqui estoy, no soy de su tribu, soy de la tribu de Alex, igual que él es mi hermano y mi familia.
-¡No me creo que no me lo hayas dicho! ¡Me he enterado por Alex! ¡Sabes todo de mi, Dylan por dios!
-¿pero que te pasa Lizz?
-¡Estoy harta de vivir en una mentira!- chillé antes de alejarme cuesta abajo.
A lo lejos se alzaba el colegio con su majestuoso tejado y rodeado de un prado lleno de flores blancas.
Los ojos me escocian pero no me permití llorar. Era nuestra primera pelea despues de 2 meses saliendo.
A unos metros me esperaba Christy con los brazos levantados.
-Se solucionará tranquila- dijo rodeandome con sus brazos.
Volvimos agarradas del brazo y sin pronunciar palabra.

Esa tarde mientras intentaba estudiar tumbada sobre mi cama, unos golpes en la puerta me sacaron de mi ensoñación.
-venga, entra y diselo- escuché la voz de Christy
La puerta se abrió y la sonrisa de Alex iluminó la habitacion.
-¿Puedo hablar contigo sobre ...?
-¿Dylan?-corté con una sonrisa.
Asintió sentadose a los pies de mi cama
-¿Te ha obligado Christy?
-Algo parecido.-Reimos durante unos segundos.-quiero contarte una cosa de Dylan- se quedó en silencio hasta que afirmé con la cabeza- nunca he conseguido acordarme de la llegada de Dylan a mi casa, siempre estuvo ahí. Como hermano, he aprendido de él, que no le gusta hablar sobre sí mismo y sobretodo de sus padres. Nunca les consideró sus padres y nunca le ha gustado hablar sobre ello. No se lo eches en cara. No quiere irse, el no es el alfa, es mi hermano. Se preocupa por los demas, por tí.
-¿por que me cuentas todo esto?- pregunte bajando la mirada
- Solo te cuento lo que a él le cuesta contar. No dejes que su tozudez os deje en esta situación, te quiere Lizz
-Y yo a él- susurré- ¿sabes donde esta?
-mm... No. Creo que me ha comentado algo de que esta noche iba al bosque con todos estos- dijo levantandose
-¿A qué? 
-¿A que va ser?-
-¿Tu no vas?
-yo no bebo-hizo una pausa mirando la habitacion- Nico estará por ahí por si la cosa se desmadra- me guiño un ojo y desapareció por la puerta.

Cogi una sudadera de christy y sali por la ventana hacia el bosque.
Alex me dijo que iban a estar cerca del tronco caido. Perfecto, sabia donde estaba.
Entré en el bosque y a lo lejos vi una hoguera acompañado de unas voces.
Tenia que encontrar a dylan para pedirle perdón, necesitaba que me perdonara por todo lo que habia pasado esa tarde 
Atravesé la oscuridad entre crujidos y sonidos de animales.
Estaban situados en un pequeño claro con troncos y una hoguera.
Estaban Ben y sus amigos alrededor de la hoguera con botellas en las manos.
Me escondi detras de unos de los arboles. Se escuchaba musica de algun sitio que no consegui ver.
Las amigas de kimberly bailaban moviendo las faldas del uniforme. Un escalofrio me recorrio la espalda.
Busque a Dylan, pero no estaba. Ni él, ni Kimberly.
Escuche una risa cerca del lugar donde yo estaba escondida.
Me dirigi hacia el lugar donde viendo a Ben mirando hacia mi direccion.
-ey-di un bote. Me gire. Nico estaba detras de mi con su mirada de superficialidad- ¿que haces aqui?
-Busco a Dylan, necesito hablar con el.
Escuche otra vez la risa detras de nosotros.
Nico me agarro del brazo
-no vayas-Tire para que me soltara
La luna se entremezclaba con las copas de los arboles iluminando la escena que tenia delante.
Espere hasta que mis ojos se acostumbraron a la oscuridad para ver a una pareja.
Reconoci a Kimberly al instante. Estaba con... ¿Con Dylan?
Me tape la boca ahogando un grito.
Kimberly agarraba del pelo a Dylan, que tenia la camisa desabrochada. Besaba el cuello de kimberly hasta llegar a sus labios.
-Elisabeth... Lizz, mirame- nico me agarro y me giro para que le miraba.
No le veia. No le veia mas alla de dylan besando a kimberly de la misma forma que me besaba a mi.
Las piernas me empezaron a temblar y cai sobre el barro.
Cerré los ojos.
Nico me levanto con facilidad.
Se me nublo la mirada, los oidos me pitaban y empece a notar un dolor que me perforaba el pecho.
-nicholas- paró de andar-Dejame un segundo
Me sente en la primera roca que encontre. Note como las lagrimas corrian por mis mejillas.
-no, no. no llores- me agarro de la barbilla. Me cubri la cara para que no me viera y segui llorando hasta que crei que no me quedaban mas lagrimas. Me dolia la cabeza y un ataque de hipo amenazaba con dejarme sin respiracion.
Debía llevar mucho tiempo llorando porque cuando por fin mire a nico, apenas podia hablar
-soy una idiota- dije por fin entre sollozos.  
Se acerco y me dio un abrazo malamente. 
-estaba borracho...-susurro 
Espere hasta que el dolor de cabeza disminuyera
-nunca debi confiar en el. siempre supe lo de kimberly. Ella siempre fue tan...-senti la necesidad de volver a llorar.
-no vale la pena-me corto antes de que empezara otra vez- mejor renunciar a algo que perderlo todo
-Él lo era todo para mi y lo he perdido-note que me volvia el ataque de hipo. Me mordi el labio- ¿tu lo sabias verdad? Los vistes, por eso me dijistes que no fuera-mire a lo lejos. el grupo de borrachos bailaba alrededor de la hoguera- debi hacerte caso
Dejó que llorara una media hora mas.
Al final me acompaño hasta el arbol
-¿estaras bien?-pregunto ayudandome a subir por el tronco
Nege y empece a subir por las ramas.
Cuando entre por la ventana, la lampara de la mesilla estaba encendida. Christy me esperaba sentada en mi cama
-¡¿que te ha pasado?! Tienes los ojos rojos e hinchados. ¿Has estado llorando?- me sente junto a ella en la cama.
-Necesito un abrazo de esos que sin palabras te hacen sentir que todo ira bien...-me abrazo tan fuerte que me quede sin respiración, y se lo agradecí
Eso era lo bueno de christy, le daba igual lo que hubieras echo, ella siempre te hacia sentir que todo iria mejor.
Cuando termine de contarle toda la historia, lloramos juntas hasta que nos quedamos dormidas.

“Sabras que decirle cuando le veas” recordé las palabras que me había dicho christy la noche anterior.
Respiré hondo y entré en el comedor.
Y ahí estaba yo. En medio de la nada buscandole como una idiota.
Vi a Christy contandoles algo a Alex y a Abie. A Ben, que tras darle un codazo a su hermana se quedaron mirándome.
Me dirigí hacia los bandejeros justo en el instante en que apareció él, detrás de mi. 
Tenia el pelo enredado, los ojos cansados con la ropa hecha un asco.
-Lizz, yo... Yo...- se paso la mano por el pelo con gesto nervioso. Me mordi el labio con fuerza reprimiendo las ganas de llorar- nose que paso ayer. Ben te vio cuando fuistes. Bebimos demasiado y... Y lo siento tanto. Perdoname por favor
-no pidas perdon dylan-le interrumpi con brusquedad. Tuve que agarrarme a la estanteria de las bandejas para no caerme al suelo- creía que lo que pasó en la montaña era una tontería, me comporté como una idiota, pero los dos sabíamos que no era para tanto como para estar en esta situación, o eso creía. creía en ti-la primera lagrima cayo por mi mejilla- pero ahora me he dado cuenta de como eres en verdad. Aunque te creia mejor. Te vi besarla, ya no puedo hacer nada. Me tenías engañada-me pase la manga de la chaqueta por la cara limpiandome las lágrimas.
Subi la manga de la chaqueta y me quite la pulsera que me habia regalado-cuando ocurre algo en la vida, es imposible mirar hacia otro lado y hacer como si nada hubiese pasado. No quiero que pidas perdon, ya me has hecho suficiente daño
-sabes que te quiero-susurró 
-y tu sabes que desearia que eso fuera suficiente-deje la pulsera sobre una de las bandejas. 
Levante la mirada y vi que todo el comedor nos miraba. Vi a kimberly con una sonrisa en la cara. Gesticulé con mis labios la palabra : «zorra» que hizo que se le borrara la sonrisa. 
Salí del comedor y empece a correr por los pasillos sin ningun rumbo.
Sin apenas respiracion, subi las escaleras hasta darme cuenta que habia llegado a la biblioteca. No había nadie. Escuche la campana que indicaba que empezaban las clases.
Corri hasta el ultimo pasillo de la habitacion y entre dos estanterias morbosas jure que no volveria a llorar por él. 

Note que alquien me agarraba del brazo
-Lizz- abri los ojos. Habia alguien agachado a mi lado. Me ayudó a levantarme. Me habia quedado dormida en el pasillo de la biblioteca. Mire a mi alrededor. Habia libros que no habia visto en mi vida.
Me dolian las rodillas y la cabeza me retumbaba.
-¡la he encontrado!-chillo el chico que me conducia por los pasillos repletos de estanterias
-no grites, me duele la cabeza-chisté cubriendome los ojos con la mano.
Pasamos por el ventanal. Afuera todo estaba oscuro y a lo lejos se veia la luna. Escuche otra voz que decia mi nombre y se lanzaba sobre mis brazos
-hemos estado toda la tarde buscandote-decia una y otra vez christy- gracias por tu ayuda benjamin. Tengo que ir a avisar a los demas.
-La llevo a su habitacion, entonces-me volvio a agarrar del brazo y juntos bajamos las escaleras.
Cuando llegamos a mi habitacion me gire para mirarle
-Tienes una cara horrible- dijo con una sonrisa
-siempre tan amable...- baje la mirada. Llevaba la falda y el polo arrugados y llenos de polvo
-vi lo que paso en el comedor. No viniste a clase y despues de las clases Christy vino pidiéndome que la ayudara, que no te encontraba, no cogias el telefono. Entonces recorde cuando me dijiste que te gustaba leer para meterte en un mundo diferente al nuestro y pense en la biblioteca...
-ya, lo siento. Nose que me paso. Fui a la biblioteca para estar sola. Todo esto...
-siento lo de mi hermana. Debi hacer algo. Debi avisarte cuando te vi en el bosque. Lizz, creo que todo fue por mi culpa. Fui yo quien propuso el plan y quien propuso invitar a Dylan para recordar los viejos tiempos. Fui yo quien empezo todo esto. Si no lo hubiera propuesto no hubiese pasado nada entre ellos
-¿en serio te estas disculpando por eso?- le mire con cara de asombro
-claro que si. Por eso, te han hecho daño y me importa- gire el pomo de la puerta
-no te eches la culpa Ben, estoy bien- dije mientras cerraba la puerta
Me quede junto a la puerta unos minutos hasta que escuche unas voces en el pasillo
-christy aparta-reconoci la voz de dylan- necesito hablar con ella
-no quiere hablar contigo dylan. Dejala en paz. Ya la has hecho todo el daño que podias-replico ella
-no te metas en esto christy. Aparta de la puerta por favor o te aparto yo
-ni se te pase por la cabeza-era Alex. Me acerque mas a la puerta para escuchar mejor- ella tiene razon, y lo sabes Dylan. Dale tiempo, no puedes reponer todo en un dia
-ni nunca- susurre por lo bajo justo en el momento en que christy abria la puerta. Mire a Dylan a los ojos. Abrio la boca para contestar a lo que acababa de decirle pero al instante la cerró
-ey lizz.¿ Que tal estas?-pregunto alex colocandose delante de Dylan. Me deje caer al suelo y cerre la puerta cuando christy pasó 
-gracias-dije cuando christy se sentó a mi lado. Me puso un brazo por encima del hombro. Me contó todo lo que habia pasado en clase despues de lo sucedido a la hora del desayuno entre dylan y yo. Cuchicheos, rumores y preguntas sobre si lo que dije significaba que Dylan volvia a estar en el mercado. Tambien tenia que ir al despacho de la directora al dia siguiente por faltar tres veces a las clases. 

Al dia siguiente me pase la mañana entera en el despacho de la directora bennet.
Llevaba el pelo perfectamente cortado a la altura de las orejas, sin que ningun pelo sobresaliera. En todo el tiempo que se paso hablando llege a pensar que era una peluca y tenia que morderme la lengua para no preguntarselo.
Me pidio explicaciones sobre mis tres faltas a las que yo le menti y le dije que tenia muchos dolores de cabeza.
Me recomendo pasarme por la enfermeria, no sin antes castigarme este fin de semana sin ir a la ciudad, ni siquiera podia salir del recinto del colegio ya que no habia avisado antes de mis dolores de cabeza.
Al salir por la puerta avisté a Alex entre los chicos que salian de las clases.
Me miro con una mirada que al instante supe que pasaba algo.
-¿que ha pasado?- pregunte cuando christy y él se acercaron
Se quedaron en silencio mirandose.
Alex cogio los libros que llevaba Christy en las manos y se alejo por las escaleras que llevaban a las habitaciones.
Me agarre del brazo de Christy y salimos a dar una vuelta por los alrededores del colegio
-veras- se aclaró la garganta- nose si debo decirtelo..
-dimelo- dije segura- por favor 
-se ha ido-contestó- Dylan se ha ido
La mire un instante para ver si decia la verdad
-no lo entiendo
-ayer por la tarde vino a preguntarme que porque no cogias el movil y te buscamos en la habitacion y preguntamos a nico pero tampoco sabia donde estabas y cuando ben te encontro en la biblioteca, fui a decírselo para que no se preocupara y vino a hablar contigo, bueno eso ya lo sabes. Alex me ha dicho que despues de eso, metió todo en su bolsa y  le dijo que se marchaba y esta mañana no ha aparecido. No sabemos donde ha ido.
Me quede unos minutos pensando
-nos vemos luego-grite corriendo hacia el colegio. Entré en su habitacion dando un portazo.
-¿donde esta?
Alex levanto la mirada del cuaderno donde escribía.
-se lo mismo que te ha contado Christy -dijo encogiendose de hombros.
-no, no, no- replique sentandome en una de las camas- tienes que saberlo. Eres la unica persona que lo puede saber. Dylan no se iria sin decirte nada, eres su hermano -me mordi el labio- ayudame Alex
-de acuerdo- dijo con un suspiro- cogió todas sus cosas y me dijo que te entregara esto-se levantó y me entregó un papel. No lo abrí- aunque no lo crees, él tambien esta mal
-¿donde ha ido?- volvi a preguntar
-no lo se- se levantó de la mesa y se sentó a mi lado en la cama apoyandose en la pared- solo me dijo que nos veriamos estas navidades-suspiré y me coloqué a su lado- ¿le quieres?
La pregunta me sorprendió pero conteste inconscientemente:
-mucho-noté un nudo en la garganta
-se como te sientes- vi que miraba a través de la ventana- me moriría si perdiera a Christy
-¿por que solo piensas en la muerte cuando estas con Christy?
-porque cada segundo que paso con ella es tan perfecto que preferiría la muerte antes de estar sin ella
Miré la carta que tenia en la mano. Bajé las escaleras sentándome en el ultimo escalón.
Al abrirla un objeto resbaló golpeando contra el suelo.
Era la pulsera que Dylan me había regalado.
Con sumo cuidado abrí el papel:
“Nunca se me dio bien escribir, tengo faltas de ortografía y con frecuencia confundo las palabras, sabes que  me cuesta expresar mis sentimientos y jamás le di valor a las cartas, ni si quiera sé cómo empezarlas… 
Por mucho que me duela o por mucho que no quiera a partir de hoy no me queda más remedio que empezar a olvidarte, de tus ojos, de tus miradas, de tus lágrimas, de tu sonrisa, de tus labios, de tus besos, de tus caricias, de tu voz, de tus te quieros, de tu mal genio, de lo cabezota que eres, de tu olor, de tus abrazos, de las promesas que no he podido cumplir, del sueño que quise compartir contigo, una ilusión, de enfadarme contigo por tonterías, de nuestros paseos, de las horas muertas que hemos pasado juntos sin ni siquiera hablar solo sintiéndonos juntos.
Teníamos una historia increíble, una historia que era envidia de mucha gente, ahora me he dado cuenta de que mucha gente nos tenía envidia, envidia de que dos personas tuvieran una historia tan grande que ellas en su vida conocerán, una historia que empezó gracias a ti y que por mi culpa ha acabado… 
Quisiera decirte tantas cosas a la cara. Pero lamentablemente no me queda otra que escribirte estas palabras en un papel que no entiende bien lo que pasa, pero la única razón es porqué no podría hacerlo de otra forma. Pero ahora me toca decir todas esas cosas que dije a toda esta gente a la persona más dificil y en la situación más dificil: a mi mismo. No logro entender como funciona exáctamente el universo, pero sí se que hay algo que me cuida y me pone cerca de mucha gente.
Tal vez a muchos les funcione odiar para olvidar. Para mi el odio es una forma más de recordar. Pero hay algo más importante que mi orgullo: lo que te prometí.Prometí no mentirte. Y eso me juega en mi contra ahora. Me mata. Porque podría salir de esto por el camino más fácil de no haberte prometido algunas cosas. Pero lo hice. Y a pesar de que podría quitar esas promesas con todo el derecho del mundo, no puedo. Porque no te voy a dar la posibilidad de que digas: “Me fallaste”…. Nunca.
no te pido que me perdones, preferiría que no lo hicieras
Quédate con la pulsera, es tuya
D. ”
Corrí a mi habitación y con Christy sobresaltada por mi llegada, metí la pulsera en el cajon de mi mesilla cerrándolo con fuerza.