UN BLOG SOBRE UNA HISTORIA DE UN MUNDO TOTALMENTE DIFERENTE AL NUESTRO Y QUE ME GUSTARIA ENSEÑAROS A TODOS VOSOTROS Y ME DIGAIS QUÉ TAL ESTA, COMENTEIS Y DEIS IDEAS!! MUCHISIMAS GRACIAS!!
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domingo, 31 de julio de 2011
VACANCES!
siento mucho deciros, pero tanto para uno como para otros todavia nos keda verano y no podre seguir escribiendo hasta que acaben las vacaciones. periodo de descanso. espero que las disfruteis! nos vemos prontos bloggeros! y gracias por vuesro apollo y comentarios que me acen seguir escribiendo!
lunes, 18 de julio de 2011
6º CAPITULO CAZADORA
LIZZ
Sonó la campana. Recogí mis libros apilándolos uno a uno. Se me callo el bolígrafo y al ir a recogerlo me roce la muñeca con la pata del pupitre haciendo que la herida me escociese el triple.
-joder-masculle entre dientes subiendo la manga de la chaqueta con fuerza-esto me pasa por tonta
Deje los libros en el pupitre y empecé a meterlos poco a poco en la mochila intentando no hacerme daño. Al levantar la mirada vi que era la única en la clase a excepción de Dylan que estaba apoyado contra el marco de la puerta
Pase a su lado ignorándole.
-Lizz espera-me agarro ligeramente del hombro. Me gire para mirarle. Se quedo parado sin decir nada.
-pues nada- me di la vuelta y seguí andando
-no, Lizz, por favor espera-corrió para alcanzarme. Se coloco delante haciendo que me chocara ligeramente con él. No se rió ni tampoco yo.- dios mío Lizz, lo siento tanto. Te juro que no sabia que decía. Estaba enfadado por… por… bueno no importa. Pero nunca quise hacerte daño, te lo juro… nose como hacer para que me perdones
-no te preocupes- le esquivé
- fui un idiota diciéndote eso- se puso a andar a mi lado, aminoró el paso para seguir mi ritmo.-y quiero que sepas que no es verdad, lo que dije, dije lo primero que se me pasó por la cabeza y lo último que quería era hacerte daño.
Me cogió de la mano, haciendo que parara en medio del pasillo. Me miró a los ojos, sus ojos verdes.
-¿me perdonas?-mire nuestras manos. Sus manos envolvían las mías con mucho cuidado. Las yemas de sus dedos que estaban manchados de rojo
-¡OH!-exclame
El siguió mi mirada. La herida se me había abierto entre tanto golpe. Al principio era una línea fina que recorría mi muñeca derecha. Ahora esa herida sangraba ligeramente y me escocía más.
-madre mía, ven, vamos a la enfermería
La enfermera era una chica joven de pelo rubio ceniza agarrado en un moño alto a la cabeza. Tenía los ojos color avellana y las mejillas estaban ligeramente sonrosadas, Llevaba el típico camisón de enfermera de hospital.
La enfermería era una habitación de paredes amarillas claros con cuatro camillas dispuestas en orden por toda la habitación. A cada lado de la camilla había una mesilla metálica con una lámpara y al frente de estas una enorme mesa con todo tipo de utensilios, cajas y botes
Me hizo sentarme en una camilla. Dylan se sentó en la camilla de al lado mirando como la enfermera iba de un lado a otro llevando cosas en la mano y dejándolas en la mesilla.
-¿Qué te ha pasado señorita?-pregunto la enfermera mientras examinaba mi herida
-pues la verdad es que- empezó a decir Dylan
-me enganche con las riendas del caballo en clase de equitacion… y entre tanto golpe se ha empeorado- dios mío que tontería acababa de decir. Seré tonta… mire al suelo sin saber que mas decir. Note que Dylan me miraba. Le vi de reojo que se acomodaba incomodo en la camilla.
-ah…- susurro la enfermera. No se lo había creído, pero que me importaba. Así, no preguntaría más
Me limpio y desinfecto la herida. Cuando la enfermera me vendaba la herida para evitar más golpes o roces, le mire. Me estaba mirando directamente a los ojos, no sonreía como hacia siempre. Estaba serio y angustiado. No aparte la mirada.
-Elizabeth Collingwood- contesto Dylan. Al parecer la enfermera me había preguntado algo y no la había escuchado. Agarraba un blog en una mano y un bolígrafo azul en la otra
-muy bien Elizabeth. Ten mas cuidado la próxima vez- me levanté y Salí por la puerta seguida de Dylan
Cuando llegamos a la puerta de mi habitación me gire. Él seguía allí
-todavía no me has dicho si me perdonas-miró mi mano vendada.
A mitad del pasillo había un grupo de chicas de un par de años menos que cuchicheaban y reían en voz alta mirando y señalándonos.
“inmaduras”-pensé
-¿me perdonas?-me cogió por la barbilla e hizo que le mirara. Las chicas del pasillo rieron más fuerte
-¿Dylan Pershall pidiendo disculpas?-Kimberly apareció a su lado. Gruñí por lo bajo. Le agarró por el brazo- no pierdas el tiempo
Tiró de él y se alejaron por el pasillo. Dylan Se giró. Buscaba mi repuesta. Asentí con una sonrisa
-¿damos un paseo por fuera?- Kimberly dio un tiron y se alejaron
-zorra-susurre
Las chicas rieron aun más alto. Habían escuchado todo.
Me metí en mi habitación dando un portazo
Me levante al siete menos cuarto de la mañana. Perfecto, llegaba a tiempo. Me vestí con el primer chándal que vi en el armario y baje por las escaleras pensando en el sueño que había tenido esa noche.
Al salir por la entrada me choqué con alguien.
-¡Ben! Que susto- había estado tan embobada que no me había dado cuenta que me había chocado con Benjamin.
-buenos días-sonrió tímidamente. Empezamos a andar como hacíamos cuando queríamos hablar, supongo que esa mañana no íbamos a correr.- nunca me habías llamado Ben...
Me pilló desprevenida
-ya, lo siento, Benjamin
-siempre disculpándote-andaba a paso firme con las manos agarradas detrás de la espalda y con los hombros estirados. Note que me miraba de arriba a abajo durante unos segundos- se te ve mala cara, ¿te encuentras bien?
Me había pasado el cepillo por el pelo y me había lavado a cara, aunque no me había mirado en el espejo
-si, si no te preocupes. Esque hoy he tenido una mala noche
-¿un mal sueño?-preguntó leyéndome el pensamiento
-si…-susurré. Podría contárselo. ¿Qué mas daba? Aunque en esos momentos hablar sobre la muerte de mis padres era lo ultimo de lo que quería hablar.- he tenido una pesadilla con el accidente donde murieron mis padres
-¡OH!-exclamo. Bajó la mirada mirando a sus deportivas. Me hizo reír
Me miró arqueando las cejas
-siempre sabes cuando quiero o no hablar sobre algo-explique
-ya, supongo que a mi tampoco me gustaría hablar sobre eso-sonreía aun mirando hacia abajo- ¿por eso estas aquí?
Asentí
-¿y tu?
-bueno, a decir verdad, me echaron de mi anterior colegio- dijo en un susurro
-¿es una broma?-pregunte agarrándole de la manga de su camiseta
-no, para nada.-me miró- suspendía siempre, no estudiaba nada, me escapaba de clases y me metía en muchas peleas. Mis padres decidieron enviarme aquí hace tres años y al año siguiente vino mi hermana
-pero Kimberly y tu estáis en la misma clase, entonces sois…
-¿mellizos? No. Soy un año mayor que ella, solo que repetí curso-suspiro y continuó con la historia- fue una de las cosas que mas me arrepiento. Al principio, el primer año que vine, me escapé tres veces por la noche, para reunirme con mis amigos, pero me pillaban antes de coger el primer autobús. Al principio esto me parecía una cárcel, un infierno pero poco a poco me fui dando cuenta que no era el colegio, si no que era yo. Fui un estúpido y me arrepiento. Me apunté al equipo de futbol. Hasta ese momento no me di cuenta de que era bueno con la pelota. Empecé a estudiar y a dejar de pensar en lo que era antes. A veces me consuela el pensar que fueron ellos, mis amigos, los que me cambiaron aunque hay veces que pienso que si les volveira a ver, volvería a cambiar, volvería a ser el de antes, y nose, creo que no quiero- Me miró y se puso a reír- estas con la boca abierta
-eh… perdón- cerré la boca al instante- esque, nose, es raro, pensar en como…
-¿en como era antes?-siguió la frase- ya. Parece una especie de chiste sin gracia-sonó la campana-hora de ir a clases
Hicimos el camino de vuelta en silencio
-Ben-paré antes de subir por las escaleras de la entrada- ¿lo sabe alguien más?
Se agachó un momento. Al levantarse tenía algo en la mano. Una pequeña margarita entre los dedos. Me tendió la mano
-de aquí-dijo mientras que le cogía la margarita- sólo tu.
martes, 5 de julio de 2011
5º CAPITULO CAZADORA
Mientras que yo vaciaba todos los cajones del escritorio, Abie sacaba la ropa y buscaba por el armario
-¿Dónde se puede haber metido un maldito móvil?-chille a alguien invisible
-¿lo sacaste de la habitación?-pregunto Abie angustiada mientras miraba por dentro de cada zapato
-no Abie. En ningún momento. Estoy seguro. Alguien me lo ha tenido que quitar.
-nose Lizz. En este colegio nunca nadie ha robado nada. Vamos, o no ha habido ninguna acusación de robo. Además no tenemos pruebas de que te lo hayan robado…
-¿te parece poco que no este en el sitio donde lo deje esta mañana?-pregunte irritada
-no me hables así por favor. Yo no te he robado el móvil…-bajo la mirada
-tienes razón Abie, lo siento. Vamos a cenar.
-¿Ben te soplo el examen?-Christy estaba sentada junto a Alex que tenia el brazo sobre los hombros de ella. Abie estaba sentada a mi lado. Y como hace unas cuantas horas, desde el examen, a Dylan no se le veía el pelo.
-¿Ben?-pregunte asintiendo a su pregunta
-claro, Ben, Benjamin. Todo el mundo le llama Ben, Lizz
-ah-conseguí decir- pues no me gusta
-Umm… a mi no me dice nada. Ni siquiera me saluda.-dijo Abie con un suspiro
-es guapo…-declaro Christy pensativa. Alex carraspeo. Christy coloco su mano sobre la de Alex y le susurro algo al oído dándole unas palmaditas en la mano.
-¿Dónde esta Dylan?- pregunte apartando la mirada
-yo no le he visto desde…-empezó a decir Abie
-ahí esta-Alex hizo un movimiento de cabeza que hizo que Abie y yo nos girásemos y mirásemos hacia la puerta del comedor.
Kimberly esta apoyada en una de las paredes de la entrada con Dylan apoyado sobre una mano en la pared, delante de ella. Los dos se reían y se susurraban cosas al oído. Mire hacia otro lado.
Mire a la mesa de Benjamin. Estaba sentado con todos los chicos del equipo de futbol chillando y riéndose. Se levantaron y al salir por la puerta, como si supiera que le estaba mirando, me devolvió la mirada sonriendo antes de que una chica alta y de pelo negro le cogiera del brazo y atravesaran la puerta. Suspiré sin pensarlo.
-juega al futbol Lizz, siempre esta rodeado de chicas- susurro Christy sacándome de mi sueño
-Christy, ¿sabes si a entrado alguien en nuestro cuarto?-pregunte cambiando de tema
-no, ¿Por qué?
-creo que alguien me ha robado el móvil-
Alex se atragantó con el zumo que estaba bebiendo en esos momentos.
-ahora vengo-se levantó, agarró el brazo de Dylan apartándole de Kimberly y salieron fuera del comedor.
Abie se excusó de dolor de cabeza mientras nos dirigíamos a la parte delantera del colegio. Cuando pasamos por el patio interior, alguien me llamo
-Lizz-me gire hacia la voz. Era Dylan.-ven
-¿ahora me hablas?- me mantuve donde estaba hasta que Christy me cogió por el codo y me llevo hasta donde estaban Dylan y Alex.
Alex estaba sentado en una rama comiendo una manzana, mientras que Dylan, se apoyaba contra el hombro del manzano dando vueltas en las manos a un objeto. Me lo lanzó.
Lo cogi apunto de chocarse contra el suelo y por poco, darme de bruces contra el cemento
-pero que… ¿Qué haces tu con mi móvil?- me acerque a él enfadada. se estaba riendo
-quería ver si…
Le interrumpí antes de que pudiera continuar con la frase
-¡que mas me da para que lo querías! No puedes venir y coger mi móvil así como así-Alex rió. Le mire-¿Qué te hace tanta gracia?
-te sorprendería de lo que es capaz de hacer.-contestó con una sonrisa
-déjala Alex, es una pobre niñita engreída, que se cree que le cae bien a todo el mundo y que va haciendo que los demás giren en torno a ella como ella quiere que lo hagan, incluso hace que le soplen los examnes.-era Dylan. Imposible, no puede haber dicho eso, no él.-no me pongas esa cara de asco, Lizz-continuó. Estaba siendo cruel. Apreté las brazos contra los costadas apretando los puños lo mas fuerte que podía- todos sabemos que te gusta llamar la atención
Esa última frase fue la gota que colmó el vaso. Me acerque tanto como pude a él, levante la mano, pero él fue mas rápido y antes de que pudiera darle un tortazo, me había agarrado la mano por la muñeca retorciéndomela para colocarme el brazo entero tras la espalda. Le notaba detrás de mí. Notaba su aliento cuando se acerco a mi oído y me susurro muy bajo:
-hay que reconocer que eres valiente
-si y también tengo cerebro, a diferencia de ti-levante el pie y le asesté el pisotón mas fuerte que había dado en mi vida. Le pillé desprevenido. Empezó a maldecir y la presión de la muñeca disminuyó. Me agarraban otras manos. Mire a Christy pero esta miraba detrás de mi a algo que yo no podía ver.
-será mejor que os vayáis-mire atrás y vi a Alex y detrás de él a Dylan dando saltitos y maldición como un tonto. Me hizo reír y ni siquiera me moleste en comprobar si Dylan me miraba o no, cuando Alex me soltó.
Cogi a Christy por el brazo y cruzados el patio en unos segundos
-¿Cómo se te ocurre decirla algo así Dylan?- Alex estaba de espaldas mirando a Dylan
-¡Alex! ¡Me ha pisado!-dijo este en su defensa
- pareces un niño pequeño y además…- y nos alejamos sin escuchar mas
-¿estas bien?-preguntó Christy andando por el prado. Me mire la muñeca, allí donde me había agarrado Dylan. Tenia una línea roja que me recorría toda la muñeca donde sus dedos habían echo fuerza. Me escocia. Tiré de la manga de mi chaqueta para que no la pudiera ver Christy
-si, tranquila-vimos a Alex venir corriendo hacia nosotras.
-Lizz, Lizz-respiró hondo y siguió- lo siento, lo siento por mi hermano. Hay veces que no piensa lo que dice y...
-no te preocupes Alex estoy bien-le vi como agarraba la mano de Christy- creo que me voy al cuarto, nos vemos en clase dentro de un rato
Nada más meterme en el cuarto me tumbe en la cama. Quedaba media hora para que empezaran las clases. Quizá podría dormir un rato y tranquilizarme
Me levante. Madre mía. Las clases habían empezado hace cinco minutos.
Salí corriendo por el pasillo de las habitaciones de las chicas, bajando las escaleras de tres en tres y derrapando por las esquinas pasando por delante del comedor. Abrí la puerta de golpe justo en el momento en que el profesor Brown se estaba sentando en su silla.
-¿con prisas señorita Collingwood?
-siento el retraso, me distraje y no escuche la campana. No volverá a ocurrir.- me senté junto a Dylan.
Me había recorrido el camino de la habitación a la clase en un minuto. Me subí las mangas de la chaqueta hasta los codos justo en el momento en que Dylan miraba mi muñeca herida. Iba a bajar la manga justo cuando Dylan agarró mi muñeca con su mano. Vi como me miraba. Le devolví la mirada, tenia los ojos de un color verde fuerte. Me miraba con ojos suplicantes ¿me pedía perdón? Cerré los ojos con fuerza cuando él me pasó con delicadeza su dedo índice por la herida. Cuando abrí los ojos, vi que Kimberly me estaba mirando con cara de pocos amigos. Aparte la mano de la de Dylan y me baje la manga de la chaqueta.
En la última hora de clase me llego una carta de Benjamin.
“¿mañana por la mañana vuelves a desafiar a tu despertador?” me preguntaba.
Agarre el bolígrafo que tenía Dylan dando vueltas por los dedos y escribí:
“si me das una buena razón puede que si” cuando se la pase vi como sonreía
“ven a correr conmigo a las 7 A.m.” contestó
“OK. A las 7 en el árbol de la entrada” no obtuve respuesta
jueves, 30 de junio de 2011
4º CAPITULO CAZADORA
4º CAPITULO
Lizz
-¿enserio te ha amenazado?- preguntó Christy dando saltitos por los pasillos de la biblioteca
-¿Quién ha amenazado a quien?-Abie acababa da aparecer con su pelo rubio agarrado en una trenza y con un montón de libros entre las manos
-¡Kimberly a Lizz!
-bueno, mas bien nos hemos declarado la guerra mutuamente-aclare sentándome en una de las mesas
- que fuerte. No llevas ni una semana y ya estas metida en problemas- dijo Abie sentándose a mi lado
- nose porque tenéis que hacer o moveros como ella quiera. Es una simple niña mimada que le gusta llamar la atención
-shhhhh-siseo un chico que había en la mesa de al lado. Le conocía. Se sentaba delante de Dylan y mío en clase pero no consigo recordar su nombre…
-sí, una niña mimada y con mucho mucho dinero. Puede hacer todo lo que le da la gana con él.-interrumpió Christy buscando a alguien con la mirada
-me da igual. No va a venir ahora una niña y decir que tengo que hacer
-¿sabéis que mañana tenemos un examen de biología, no?- Alex apareció con un montón de hojas con imágenes y texto subrayado
-es tipo test Alex, tampoco será tan difícil- dije cerrando el libro y colocándome los cascos del ipod
Alex dijo algo en respuesta pero no llegué escucharle
Por la mañana me desperté antes de que sonara el despertador. Me puse el chándal y salí fuera del colegio.
Había un par de chicos que llevaban el chándal y corrían alrededor del colegio.
Me senté debajo del árbol que había junto a la puerta y leí la carta que me había mandado mi hermano.
Todo va bien… para él.
-hola
La carta se me calló de las manos
-lo siento no quería asustarte-era el chico de la biblioteca. Tenia el pelo castaño claro, casi rubio. De ojos azules y piel morena. Llevaba unos pantalones negros de deporte con una camiseta blanca- me llamo Benjamin. Me siento delante de ti en clase…
-sí, si me acuerdo, yo me llamo Lizz- le interrumpí. Estaba de pie agarrando unas bolas o pelotas rojas en las manos
-lo se, eres la nueva.-aclaró-¿puedo sentarme?
-claro-recogí la carta y me la metí en el bolsillo del pantalón haciendo hueco a mi lado en el tronco. Él se sentó con una pierna flexionada y la otra estirada
-¿quieres?-me ofreció una de las bolas rojas. Las reconocí
-¿manzanas?-le cogi una de la manzana que me ofrecía con cara de asombro- ¿de donde las has sacado? No se pude entrar en la cocina
-tranquila, son del árbol del patio de dentro-dijo dándole un mordisco a su manzana- ¿Cómo es que te has levantado tan pronto?
-nose, me gusta como huele el aire por la mañana, ver despertar la naturaleza o lo mejor de todo: desafiar a mi despertador haber quien se levanta antes ¿tu?
- salgo a correr por las mañanas-consiguió decir entre risas-¿Qué tal llevas el examen?
-bien…
-no has estudiado ¿no?-pregunto levantando las cejas
-esque nose que hay que estudiar. Es un examen raro. Yo no estuve aquí el año pasado y no se que habéis dado
-podrías haberme pedido el libro del año pasado y habértelo mirado o haber ido a la biblioteca a echar un vistazo-lanzó lo que le quedaba de la manzana por encima del hombro.
-ya, supongo. Debería estar estudiando ahora.-dije en el mismo momento en que sonó la campana
-un poco tarde, hora de ir a desayunar- me levante refunfuñando.-suerte en el examen
-no creo en la suerte-dije sin pensar mientras que nos encaminábamos hacia la entrada
-¿no? ¿Por qué?-preguntó sorprendido
-no entiendo el significado de lo que llamamos suerte. No es un objeto, persona o animal, no es nada. Creo en las señales, en dios y en las coincidencias pero no en la suerte-aclaré
-es interesante el modo en que piensas-dijo él antes de separarnos a nuestros respectivos pisos- pues que te valla bien en el examen
-igualmente-grite corriendo escaleras arriba
El examen era a segunda hora. Dylan estaba sentado a mi lado mordisqueando nervioso su lápiz. Alex y Christy hablaban tranquilamente detrás. Y delante tenía a Benjamin y a su lado a Abie que le ignoraba.
Leí el examen. Madre mía, ¿Qué es esto? Me empecé a agobiar. ¿Se puede sacar un 0 en un examen?
Pregunta uno. Umm C. recibí una patada en la espinilla que casi me hizo chillar del dolor.
Dylan me miraba negando con la cabeza. Gesticuló la letra B con las manos. Borre y corregí
Así nos pasamos los quince primeros minutos. No podía dejar que me siguiera soplando, así que me gire hacia el lado contrario para que no pudiera leer mi examen.
Miré como las nubes grises pasaban por la ventana. Iba a llover.
Alguien carraspeó por la bajo llamando mi atención. Me puse recta y vi como Benjamin señalaba a su examen con el lápiz levantando exageradamente las hojas para que yo pudiera ver.
-¡copia!-susurró por lo bajo
Quedaban 10 minutos de clase y el profesor Brown estaba sumergido en un libro de criaturas marinas del pacifico mientras que yo le copiaba el examen de Benjamin cambiando tres o cuatro preguntas para que no se dieran cuenta de que había copiado.
Acabó la clase y había conseguido completar todo el examen.
Sonó el timbre para el primer descanso y todos los chicos se levantaron dejando los exámenes sobre la mesa del profesor.
Me levante cogiendo mis libros y salí corriendo detrás de Benjamin dejando mi examen sobre la mesa del profesor Brown.
Estaba apunto de cruzar la puerta cuando me choque con Dylan tirando todos mis libros por el suelo
-mierda-susurre. Los dos nos agachamos para recogerlos
-ten más cuidado- gruño con enfado dándome los libros con fuerza
-¿Qué le pasa a ese?- pregunto Christy cuando Dylan se había alejado por el pasillo
-¡no lo se! Nos vemos luego- grite mientras que corría tras Benjamin.
Por fin le ví andando por el pasillo junto al comedor.
-¡Benjamin!- resbalé agarrandome a su brazo- dios mío, Benjamin
-¿estas bien?- me agarro del brazo y me saco por la puerta principal. ya empezaba a oler a lluvia
-dios mío, Benjamin. Muchísimas gracias. No se que habría hecho sin ti. Te prometo que la próxima vez estudiare
-no te preocup…
-¡Benjamin!- Kimberly se acercaba a paso rápido hacia donde estábamos nosotros- ¿Qué tal el examen?
- muy bien. Muy fácil- dijo mirándome con una mirada burlona- ¿y a ti?
-también muy bien. Nos vemos luego- y se fue sin decir nada más
-¿Por qué siempre tiene que ir al lugar donde este yo para molestar?- pregunte irritada y sin ninguna razónn
-¿molestar? Ha venido a preguntarme por mi examen. Ya sabes, cosas de hermanos
-¿sois hermanos?
-¿no lo sabias?- pregunto sorprendido
-lo que faltaba…-susurre
domingo, 26 de junio de 2011
3º CAPITULO CAZADORA
Christy.
Conocía a Alex desde hacia varios años y siempre habíamos sido muy buenos amigos, al principio, era como mi hermano, pero un día empecé asentir algo más por él.
Me encaminaba por el pasillo hacia los jardines cuando al girar una esquina le vi delante mio.
No dudé en correr hacia él. Salte sobre sus hombros y exclamé:
-¡Alex! No me has llamado en todas las vacaciones- yo tenia mi brazo sobre su hombro y, con cuidado se lo quito y con un ligero movimiento de muñeca me coloco frente a él.
-tú tampoco-soltó.
-te llame y tenias el móvil apagado, así que me tenias que haber devuelto la llamada.
-lo siento no lo vi, por cierto, ¿que has hecho en vacaciones?
-si me hubieras llamado lo sabrías-conteste
-anda no te enfades y cuéntamelo-me pidió con esos ojos a los que no me podía resistir. Empecé a contarle que había hecho un crucero por las islas griegas y le conté todo con detalle. Como estaba sumergida en mi historia no me di cuenta de habíamos llegado al jardín y nos habíamos sentado uno frente al otro. Cuando termine mi historia pregunté:
-¿y que has hecho tú?
-pensar en ti-y no se como al segundo siguiente sentí como sus labios rozaban los míos y nos sumergimos en un perfecto y profundo beso.
-¿interrumpo algo?-oí de repente, apartando bruscamente a Alex viendo como Lizz nos miraba.
-yo creo que mejor, nos vamos a comer y les dejamos a solas-vi a Dylan apareciendo detrás de ella y mirando a Alex con cara sorprendida pero con una sonrisa.
-vale-dijo Lizz y se fueron sin decir nada más.
-te invito a comer-dijo Alex.
-pero si es gratis- dije riéndome.
-ya pero sonaba mas romántico-contesto con cara burlona, nos levantamos y nos dirigimos hacia el comedor.
Mientras comíamos Alex me pregunto cosas sobre Lizz y yo le contestaba sin saber muy bien para que quería saber tanto sobre ella
Lizz.
Al final Dylan y yo nos fuimos hacia el prado sin tener hambre ninguno de los dos.
A medida que caminábamos me quite la coleta y deje que el viento me enredara un poco el pelo.
Mire a Dylan. Él me estaba mirando sonriendo
-¿Qué?-susurre apartando la mirada avergonzada
-¿te gusta este sitio?
-bueno, es donde estudio mi madre, supongo que me recuerda a ella- conteste mordiéndome el labio para no llorar.
-lo siento, no quería…-susurro Dylan bajando la mirada
-tranquilo, supongo que no pasa nada. Igualmente no quería venir aquí. Quería quedarme en suiza con mi hermano, pero el no podía. Tiene que estudiar.
-no le eches la culpa, tampoco se esta tan mal
-nose… ¿desde cuando estudiáis tu y Alex aquí?- pregunte intrigada
-desde… los trece. Vamos, desde que tuvimos la edad para poder entrar-contesto haciendo cuentas con los dedos- igual que Christy
-¿y Christy y Alex…? Me refiero… ¿desde cuando se gustan?
-pues… desde, más o menos, desde que Christy entro por primera vez en la clase hace 3 años- dijo sonriendo al horizonte
-¿y desde entonces son novios?
-¡uy no! Que yo sepa son novios desde hace un rato. Era cómico verles juntos. La forma en que se miraban, se hablaban… pero ninguno se atrevía a decir lo que sentía por el otro, aunque todos lo supiéramos-soltó con una carcajada. Habíamos llegado a la puerta de entrada.-bueno, ¿nos vemos mañana en clase?
-claro- conteste con una sonrisa, volviéndome a hacer la coleta
Por la noche Christy me estuvo hablando sobre anécdotas del colegio, normas y sobretodo de Alex
-nose, es diferente a todos…-susurro Christy tapándose la cara con la almohada avergonzada
Su móvil sonó sobre la mesilla. Un mensaje
-¡es Alex!-gritó saltando sobre mi cama
-¿enserio? ¿¡Que dice!?-chillé
-¡qué si me siento con el en clase!-
-pero Christy…
-lo se, lo siento, me sentaba contigo… por favor, llevo esperando 3 años, por favor- se arrodillo
-Christy, Christy, tranquila ¡claro que puedes! No te preocupes por mí. Podré sentarme con otra persona
-¿enserio? ¡Gracias, gracias, gracias! Puedes sentarte con Dylan…
-¿Qué? ¡No!-exclame sin pensarlo
-¿Por qué? Es guapo, listo y además no tiene a Alex para sentarse con él.-dijo ella arqueando la cejas
-nose que insinúas, pero sólo me sentare con Dylan, si la silla que tiene al lado es la única silla en toda la clase que este libre. Y hay tan pocas posibilidades, que se puede decir que es imposible.-dije apagando la luz de la mesilla
-ya veremos
Efectivamente, Christy tenía razón. La clase estaba al completo exceptuando la silla que había junto a Dylan.
Me senté colocando los libros con fuerza sobre la mesa. De reojo vi como Dylan apartaba la mirada y movía la cabeza de un lado a otro sonriendo
-nose que te hace tanta gracia, pero me estoy empezando a hartar de tus sonrisitas-dije enfadada
-¿el primer día y ya os peleáis?-la cabeza de Alex asomo entre nuestros hombros
-¡déjales!-rió Christy por detrás
al empezar la primera clase, christy me paso una nota:
"tenia o no razón?"
"has hecho trampas, es injusto"conteste molesta
"no te enfades. si fuera otro chico te comprendería. pero tienes a unos de los chicos mas sexis a tu lado"
"no influye en mi decisión" mire de golpe a dylan. él aparto la mirada de golpe mordiéndose los labios para no reírse.la había leído
se la pasé a christy
-no es bueno cotillear las cosas que no son tuyas-susurre entre dientes
-¿y si esas cosas van sobre ti?
resoplé con fuerza y le ignore durante todo el día
Tendríamos dos horas de clase por la mañana un descanso de 15 min. Otras dos horas de clase, comida, descanso de 1h 30 min. Y las ultimas dos horas. Y todas ellas impartidas por el profesor Brown
Tras las clases tendría 1 hora de caballo con la profesora Taylor junto con Kimberly y unos cuantos chicos más que no conocía.
Nos asignaron un caballo a cada uno para todo el año. El de Kimberly era un semental que su padre le había comprado y pagaba un dineral por mantenerlo en los establos del colegio.el mio, una hembra de color chocolate llamada Diana
-he visto que te sientas con Dylan en clase-Kimberly se había acercado por detrás mientras que desmontábamos en los establos.
-sí, ¿te importa? ¿Debería pedirte permiso?- pregunte a la chica que iba corrigiendo a todos los presentes si se equivocaban
-ten cuidado con lo que dices y con quien te relaciones niña idiota o seré yo quien se ocupe de que estés fuera de este colegio en pocas horas
-¿tú o tu padre?-todos los niños que había en ese momento en el establo se dieron la vuelta, escuchando nuestra conversación
Kimberly se acerco a mi oreja, y hablo tan bajo que solo yo pudiera escucharla
-me estas empezando a cansar mucho. Te has ganado la atención de los que están a tu alrededor, pero que sepas que será la ultima vez que lo haces. ¿Quieres guerra? Pues tendrás guerra
-no me das miedo niña pija-dije con fuerza
-tu mantente alejada de Dylan niña idiota-susurro. Dicho esto salio por las puertas del establo con su pelo pelirrojo moviéndose de lado a lado y añadió-por tu bien
“Tendrás guerra” dije para mis adentros.
lunes, 16 de mayo de 2011
2º CAPITULO CAZADORA
2º CAPITULO:
Después de un rato de risas me levante de la cama y me metí en el baño para lavarme la cara.
Todo era de mármol blanco con las cortinas de la bañera, las toallas y la alfombrilla de color azul.
Había un vater, un lavabo con un espejo y la bañera. A ambos lados había estantes de cristal con todo tipo de lociones, desodorantes…
-¿quieres que te enseñemos el colegio?-pregunto Abie asomando la cabeza por la puerta
-pues si, la verdad es que si-conteste secándome con la toalla que había detrás de la puerta
Atravesamos pasillos y pasillos llenos de puertas de los que salían chicas vestidas de uniforme
-en el primer piso están: el despacho, las clases, la cocina y el comedor, en el segundo las habitaciones de los chicos en el tercero las de las chicas y en el cuarto la biblioteca- explicaron Abie y Christy mientras saludaban a las chicas con las que nos cruzábamos
-¿y ahora a donde vamos?-pregunte intrigada mientras nos dirigíamos a las escaleras principales
-a la biblioteca, claro-dijo Abie mientras que subía las escaleras
La biblioteca ocupa toda la planta alta del colegio. Arriba de las escaleras había un panel con carteles que indicaban la colocación de los libros por grupos, autores...etc. estaba todo lleno de estanterías puestas sin un orden lógico. En las paredes norte y sur había un ventanal con escritorios colocados horizontalmente a la pared.
-hay todo tipo de libros. Se puede leer, estudiar o tomarte un café de la maquina de la esquina. En la ventana norte hay unos sofás desde los que se ve Londres a lo lejos, es alucinante- explico Christy paseándose señalando cada sofá, escritorio u estantería.- ¿te gusta leer Lizz?
-me encanta
- a mi también- añadió Christy mientras Abie negaba con un movimiento seco.
-Los cuartos de los chicos son parecidos a los nuestros, así que, mejor te enseñamos la primera planta
La planta de abajo era más grande de lo que creía. Al atravesar la entrada principal pasamos por un pasillo con arcos de piedra maciza que daba al comedor con grandes ventanales y mesas de madera, y a la cocina cerrada para alumnos.
Tras atravesar unas puertas dobles entrábamos en la zona de las clases cada una enumerada con un número y el curso en un cartelito en cada puerta. En total había ocho clases distribuidas desde 1º eso a 4º eso.
Las demás clases de la plantas eran un gimnasio, laboratorio, aula de tecnología, la de informática, una sala de profesores y otra un poco mas grandes que las demás de música.
Me acerque con curiosidad. La intente abrir, pero estaba cerrada con pestillo.
- esta cerrado-dijo una voz a mis espaldas
Me gire para mirar. El chico de ojos verdes estaba delante mío mirándome con una sonrisa burlona y con la mano extendida- me llamo Dylan.
-Lizz-conteste cogiendole la mano y respondiendo a su sonrisa- ¿esta siempre cerrado?
-para algunas personas
-¿Por qué?
-porque no a todo el mundo le gusta la música, además los instrumentos pueden ser estropeados-añadió llevándose las manos al cuello, sacando una llave de la cadena que llevaba colgada.-pero… hoy es tu día de suerte.
-¿Qué haces? ¿Tienes una llave?- pregunte aterrada cunado giraba la llave dentro de la cerradura
-tranquila, podemos entrar- dijo haciendo un gesto con la mano para que entrara. El cuarto estaba iluminado vagamente a través de unas ventanitas que había en la parte superior de la pared frontal.- me gusta venir aquí y tocar un poco para despejar la mente, y la directora me dio una llave.
-¿Qué tocas?
Las luces se encendieron y ante nosotros aparecieron cuatro filas de butacas separadas por pasillos anchos, situados frente a los cuales había un gran escenario con figuras escondidas bajo gruesas telas oscuros. En el centro había un objeto más grande y ancho.
Recorriendo el pasillo llegamos al escenario, subiendo por unas escaleras laterales.
Sin decir nada, Dylan se acerco al objeto de en medio del escenario y con un tiron de muñeca retiro la tela levantando una nube de polvo.
-¿Cuánto hace que no tocan esto?- conseguí decir entre toses
- la ultima vez fue antes de verano, supongo- sentándose en la butaca del enorme piano de cola- ven, anda, no muerdo.
Sentándome junto a el, las notas empezaron a inundar la habitación.
Sus dedos se asemejaban a pájaros volando de nido en nido.
Christy y Abie tenían razón, era muy guapo. Con la mandíbula fuertemente apretada, con los ojos verde intensos entrecerrados mirando a cada tecla.
El polo descansaba sobre los anchos hombros con el pelo castaño despeinado y alborotado.
De improviso dejo de tocar y mirándome pregunto:
-¿Por qué estas aquí, me refiero, en este colegio?
-es un poco largo…ademas, Christy debe de estar buscándome-dude evitando la pregunta
-venga, estoy seguro de que no te esta buscando, estará con mi hermano Alex. Hay tiempo- me miro suplicando con los ojos.
- mis padres tuvieron un accidente de coche poco antes de verano, y como mi hermano tiene que sacarse el doctorado, me mando aquí, donde estudio mi madre.
-lo siento mucho, debe de ser muy duro para ti. Si te consuela, yo tampoco tengo padres, ni siquiera llegué a conocerlos
-¿no?, ¿y tu hermano Alex?-pregunte recordando al otro chico rubio
-sus padres me adoptaron cuando nací y desde entonces son como una familia para mi, y él como un hermano y mejor amigo-miró el reloj de mi muñeca- casi es la hora de cenar, deberíamos irnos
-claro-susurre levantándome
-si no te importa, me voy a quedar un rato mas
-no te preocupes. Además, tengo que… organizar los libros y todo eso. Nos vemos mañana en clase
- por su puesto- afirmo con una sonrisa
Me encamine con paso rápido hacia la puerta. Tenia que hablar con Christy cuanto antes.
-¿Lizz?-
-dime-dije dándome la vuelta
- gracias por contármelo
- gracias a ti también
Antes de que cerrara la puerta las notas volvieron a fluir.
viernes, 13 de mayo de 2011
1º CAPITULO CAZADORA
1º CAPITULO:
Por favor para… si al menos parase un momento este maldito coche, durante una milésima de segundo, podría abrir la puerta y volver andando a Londres. Una milésima de segundo por favor... o… quizá podría darle un golpe al taxista con… ¿con la mano? Bah! Demasiado agresividad o… pensé durante unos minutos las formas que me sacarían de ese coche. ¡AH! ¡YA SE! La ventanilla, podría saltar. El coche va lo suficientemente despacio para que al caer el único daño que me hiciera fueran unos raspones de nada.
La baje. El aire londinense me inundó. Como otros días el cielo estaba nublado, hoy por suerte no llovía. La baje del todo
-señorita, esa no es la opción mas indicada- dijo el taxista mirándome por el espejo retrovisor
-¿perdone?- Él arqueó las cejas
-si, no es la única chica que llevo al South-Hall Academy of England. Y todas tenían las mismas intenciones que usted, además, es muy peligroso
-nose a que se refiere- mentí. Plan fallido.
-supongo que no-contesto. Miro otra vez por el retrovisor y volvió la vista a la carretera.
A nuestro alrededor lo único que se veía eran árboles y vegetación. Me dirigía efectivamente al instituto South-Hall.
Mis padres habían muerto hacía ya tres meses en un accidente de coche. Al parecer, un camión se había cruzado delante de ellos arrasando todo a su paso incluyendo a mis padres. Durante todo el verano, lo único que había hecho era llorar y lo que sentía era tristeza y ahora que empiezan las clases les echo muchísimo de menos. Cuando me llevaban al colegio, asistían a todas las reuniones, hablaban con todos mis profesores… se preocupaban tanto por mi y por mis estudios que era agobiante ahora…ahora era todo distinto. Ya no estaban aquí para acompañarme al colegio, no hablarían con mis profesores…y como idea fascinante mi hermano mayor no podía cuidarme y no se le ocurrió mejor idea que mandarme al colegio donde estudio mi madre.
Me mire en el espejo retrovisor. Cada día me parecía más a ella: pelo castaño, alta, morena de piel y ojos marrones. Mi hermano Scott en cambio, era igual que mi padre: pelo negro, alto y de ojos oscuros. Ahora estaba en suiza estudiando medicina, por lo que según él, con tanto estudio no podía cuidarme.
En el coche sonaba una música medio ranchera medio rock, era horrible
-¿le gusta?- pregunto el taxista
- si… muy original- volví a mentir. ¿Cómo podía existir música así por el mundo?
-es un grupo irlandés del norte. Sabes, conozco al cantante-sonrió con satisfacción
-interesante-tamborilee contra la ventana. El taxista siguió hablando de no se que del pueblo donde había nacido o algo así.
Un edificio de ladrillo antiguo empezaba a aparecer entre los árboles. Giramos una curva y un prado verde apareció ante nosotros, en el que en medio estaba el edificio.
El edificio principal tenía cuatro plantas y adosada a este había otro edificio de dos plantas un poco más pequeño que el principal. Todo entero era de ladrillo antiguo lleno de ventanas con cortinas color azul marino. A excepción de un árbol enorme que había en el lado Este del colegio, todo era prado. En la parte más lejana del prado había otro edificio de piedra más pequeño.
De el salían niños y niñas vestidos con pantalones, chalecos y cascos en la mano. Otros chicos estaban esparcidos por la entrada y bajo el árbol.
El taxi paro frente a las escaleras que subían hacia la que debía ser la entrada. Un cartel de color de las cortinas con letras blancas recorría la mitad de la parte superior de la entrada. En el se veía el nombre del colegio: “South-Hall Academy Of England”
Cuando salí del taxi el viento soplaba con fuerza y sentí un agudo dolor en el hombro, retiré la venda que lo cubría y miré la marca que tanto me escocía, una estrella perfectamente detallada que llevaba en mi hombro desde que nací, prácticamente dieciséis años.
-Gracias-dije mientras cerraba la puerta del taxi.
Mientras el taxi se alejaba por el camino de piedra que conducía a la salida, me quede quieta observando a todos los chicos y chicas que se encontraban en ese momento en
aquel prado verde que rodeaba toda la escuela.
Había una pareja dándose el lote debajo del árbol otras muchas simplemente hablaban entre ellos... Las chicas llevaban una falda azul marina a cuadros con un polo blanco con el escudo del colegio; los chicos llevaban unos pantalones oscuros y el mismo polo que las chicas, ambos llevaban calcetines azules y mocasines negros.
Pero de repente me tope con la mirada de dos chicos de mi edad que no dejaban de mirarme mientras cuchicheaban entre ellos. Los dos eran más o menos de la misma estatura, uno era castaño y de ojos verdes, mientras que el otro era más bien rubio de ojos oscuros.
Una chica más baja que yo de pelo castaño y ojos avellana se puso delante de mí y con una amplia sonrisa dijo:
-Hola, soy Christy y esta es Abie-detrás de ella apareció otra chica más alta, de pelo rubio y ojos claros-hola, soy Abie-
-Hola me llamó Elissa, pero me llaman Lizz-
-¡Ah! Tú eres Elissa Colingwood la nueva-dijo Christy- por cierto, ¿Qué hacías mirando a los Pershall?
-Eran ellos los que me miraban a mí-repliqué.
-Eso ahora da igual, tienes que ir a ver a la directora Bennett-intervino Abie-ven, síguenos
Y las dos chicas echaron a andar hacía el edificio.
Atravesamos la entrada en la que había un recibidor en los que a ambos lados había puertas y enfrente un pequeño pasillo que daba a lo que parecía un patio interno con un par de árboles.
Giramos hacia la derecha y la chica de pelo castaño dio dos toques a la puerta. Se escucho una voz a lo lejos
-pasen
Christy abrió un poco la puerta y metió la cabeza
-Directora, ya ha llegado la señorita Elissa Collingwood
-Hágala pasar
Cerró la puerta
-nos vemos luego-dijo Christy dándome una palmada en el brazo.
Abie sonreía mientras se alejaban por el pasillo que conducía al patio
-bueno días-dije cuando abrí la puerta
-buenos días señorita Collingwood-dijo la señorita Bennett. Tenia el pelo castaño canoso a la altura de los pómulos, su piel estaba marcada por pequeñas arrugas que atravesaban toda la cara. Por encima del escritorio se veía que vestía con un vestido marrón un poco pasado de época- siéntese, por favor
El despacho era una gran habitación con grandes estanterías a los lados y un ventanal que ocupaba toda la pared norte. Delante de esta había un escritorio con dos sillas.
En medio de la habitación había una mesa ovalada con un jarrón de rosas que daban olor a toda la habitación. A un lado había otra puerta con una chapa en la que ponía: “sala de espera”
Me senté en la silla frente al escritorio.
-¿qué tal el viaje?- empezó diciendo
- un poco cansado, gracias
-bueno en ese caso, tendrá todo lo que queda de día para descansar, conocer el colegio y organizar sus libros.
Su habitación es la numero 14. El desayuno se sirve de ocho a ocho y media; las clases empezaran de nueve y cuarto a cinco de la tarde. El almuerzo estará listo a las 12:30 con un descanso de hora y media y la cena a las 7h Las luces se apagaran a las nueve de la noche y está terminantemente prohibido salir de las habitaciones después de que las luces estén apagadas, los profesores estarán de guardia y si por alguna casualidad alguien estuviera fuera de sus habitaciones seria castigado severamente- yo simplemente me digne a afirmar con la cabeza mientras me explicaba las normas en los horarios de clase y las normas principales de educación-¿le ha quedado claro?
-por supuesto directora-respondí
Acto seguido la directora Bennett colocó un libro grueso de tapas blancas en el que se leía: “normas escolares”- por si se le olvida alguna
¿Había terminado de hablarme? ¿Debía levantarme?
-puede irse-contesto respondiendo a mis pensamientos
Antes de salir por la puerta por la que había entrado me dijo:
-su uniforme y sus libros se encuentran sobre su cama. ¡Ah! Por cierto señorita Collingwood
Me gire
-comparte habitación con la señorita sharshell
-¿la señorita sharshell?-pregunte intrigada
-si, la señorita que le acompañó hasta aquí, la señorita Christy-aclaro
-por supuesto, muchas gracias-con una sonrisa cerré la puerta tras de mi
Perfecto, ¿donde están los dormitorios? Me encamine hacia el pasillo por el que habían desaparecido Christy y Abie.
Al girar en el pasillo una chica chocó conmigo e hizo que se me cayera el libro de normas que la directora me había entregado.
Era alta y muy delgada; su pelo era de color rojizo, tenía los ojos claros. Su piel pálida estaba recubierta por pequeñas pecas que la hacían parecer una muñeca de porcelana. Detrás de ella había dos chicas prácticamente iguales, si, eran gemelas.
-anda chicas, mirar, una nueva- las tres rieron-¿no pretenderás que te coja yo el libro?
-bueno… tu me lo has tirado, te has chocado conmigo- respondí tartamudeando
-niña ilusa…-sus ojos me miraron de arriba abajo desafiándome.
-Kim, llegaremos tarde-dijo una de las gemelas
-claro-paso a mi lado olvidando recoger el libro que me había tirado
-¡que bien me lo voy a pasar este año!-dije irónicamente por lo bajo recogiendo el libro del suelo
-¿decías?-
Me di la vuelta y la chica de pelo rojizo estaba frente a mí
-eh…que no se en donde están las habitaciones de las chicas-respondí rápidamente
Hizo un gesto indicando hacia la derecha por el pasillo donde estaba el patio y se giro con un movimiento de cabeza girando por la puerta contraria del despacho de la directora.
Antes de acabar el pasillo, este se dividía en dos finalizando en unas escaleras en el que en medio quedaba el patio.
Unos carteles indicaban que el pasillo de la izquierda llevaba al cuarto de los chicos, el de la derecha el de las chicas.
Antes de subir por las escaleras, mire por las ventanas del patio.
Apoyados en un tronco estaban los dos chicos que me había encontrado al salir del taxi.
Uno de ellos tenía el pelo castaño, mandíbula definida, con una sonrisa perfecta y ojos verdes intenso. Era moreno y de hombros anchos.
El otro en cambio, era rubio, de pómulos elegantes, pestañas largas y espesas y ojos castaños.
Al ver que me devolvían la mirada me giré bruscamente y subí las escaleras que me había indicado Kim hacía un minuto. Mi habitación era la número x, a la izquierda estaba el baño mientras que a la derecha del pequeño pasillo se encontraban los armarios.
En la pared del fondo había una ventana que iluminaba la habitación, a cada lado de la ventana había una mesilla y entre las mesillas y las paredes laterales había dos camas individuales color crema con varias almohadas encima. A la izquierda justo delante de una de las camas había dos mesas de estudios colocadas en forma de L.
Christy estaba sentada en una de las sillas con un libro en la mano que parecía no estar leyéndolo.
-¿Ya has conocido a la directora Bennett
-Si, es muy amable-conteste irónicamente-y también he conocido a una tal Kim
-Kimberley, se cree la mejor, no la hagas ni caso
En ese momento llamaron a la puerta y Christy se levanto para abrir.
-¡¿a que no sabes que?!-grito Abie con varias hojas en las manos. Me miro y al ver que estaba en la habitación se sonrojo
-¡Abie! ¡Cuenta!-dijo Christy zarandeando las manos delante de sus ojos
-bueno, he recogido los horarios k tenemos en clase, los profesores y nuestros compañeros de clase y, ¿adivinad con quien estamos?- nos repartió una hoja a mi y otra a Christy
-¿al profesor Williams?-pregunte leyendo el nombre del profesor que nos iba a dar clase ese año
-no, me refiero de compañeros-corrigió
-nose, ¿a quien?-pregunto Christy dejando la hoja en la mesa
-¡a los Pershall!-grito Abie dando saltitos
-¡¿Qué?! ¿Enserio?- Christy se levanto y leyó en bajo la hoja de la mesa durante unos instantes-madre mía, es verdad, además en todas nuestras clases
-¿y que pasa con eso?-pregunte intrigada-¿Por qué os hace tanta ilusión?
-¿Qué porque? ¿Tu estas loca? ¿Les has visto?-chillaron las dos dando vueltas alrededor mío
-esque nose porque os alegráis tanto-seguía sin comprender
-¿les has visto?-volvió a pregunto Christy
-¡si! ¿Y que pasa?
-¡están tribuenos!-chillaron las dos a la vez riendo
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